SALTO EVOLUTIVO SOCIAL

“La labor del profesional honrado es lo más sagrado para la Polis” Hesiodo.

Según los griegos, que tanto reflexionaron sobre la ciudad y su organización, política era el arte de vivir en sociedad.

¿QUE ES LA POLÍTICA?

En concepciones más actuales desde la ciencia política, es la actividad con la que una Sociedad resuelve los problemas que le plantea su convivencia colectiva, resultando de ello una práctica dirigida al bien común. Esta actividad de poder público debe promover la participación ciudadana porque  solo ella tiene la capacidad de distribuir y ejecutar el poder según lo requiera ese bien común.

En tanto miembros de la comunidad, tenemos derecho a una organización pública que sostenga nuestra vida con seguridad. Pero también las actitudes individuales son políticas. Y de ellas devienen los deberes ciudadanos para apoyar y alimentar esa organización pública que nos da sustento. Este recibir y dar es el principio de motivación, y cuando se lleva a cabo, la ciudad tiene energía, está saludable, y puede mantener un movimiento que da Vida Pública y cuida las Vidas individuales, acompasado, retroalimentandolas.

Iruña, como el resto de ciudades del mundo, está en crisis, porque la Sociedad Humana Global está en crisis. Necesita cambiar su modelo urbano para adaptarlo a las nuevas circunstancias que exige el tiempo histórico y poder seguir ofreciendo ese bien público que la hace Ciudad. Y su Ciudadanía necesita aumentar el compromiso con su ciudad porque si no, esa transformación no es posible, puesto que no estamos hablando únicamente de políticas municipales, si no de un cambio en los hábitos de vida que dan forma a esa ciudad que necesita ser administrada. Este reto es insoslayable. La opción única es entre dirigir el cambio, o ser arrollados por él.

Hoy en día entendemos la política como un ejercicio de poder dentro del ámbito público institucional. El término de poder en política es crucial, porque su percepción, que es el poder, y su ambición, lucha por el poder, condicionan la mayoría de las expresiones de política institucional. Las elecciones electorales reparten ese poder para 4 años. Por eso son tan importantes para los partidos, que hoy en día, son, sobre todo, fábricas de votos.

¿QUE ES EL PODER?

Pero el poder, aunque así lo valoremos la mayoría, no es sinónimo de política. Es un término neutro que se expresa en cada acción realizada, tomando su valor de esa expresión concreta de poder, pero no por sí mismo. El poder no es de derechas ni es algo que los movimientos populares deban rechazar. El poder no es bueno, ni malo. El poder, únicamente es, la CAPACIDAD DE HACER COSAS. Lógicamente, según quien sea titular de esa capacidad, tendrá lugar una expresión de ese poder u otra.

Las estructuras electorales, especialmente las que han conseguido más votos en las últimas elecciones, los bancos, los medios, las religiones, y por supuesto, el Pueblo, cuando se une, tienen poder.  

¿SOY DOGMATICA?

También dentro de lo que hoy en día concebimos como política, hay dos términos que debieran hacerse conscientes, por las consecuencias que conllevan en el diseño de las estructuras políticas y de sus estrategias. Se trata de la dicotomía entre política dogmática y política funcional. La primera ve el proceso político como una estrategia ortodoxa considerada “la verdad”, que no tiene criterio de discusión. La segunda sin embargo admite en sus diseños y tomas de decisión la discreción, esto es, la prudencia, la moderación, la sensatez, antónimos de la imprudencia, el maximalismo o la estupidez. Estos aspectos facilitan la negociación y el consenso, valores primordiales en una democracia.

 Los movimientos conservadores y progresistas reproducen el dogmatismo. Cualquier opción política electoral, en esta cultura política que tenemos, llega a ser dogmática. Es posible que la propia naturaleza de los partidos promueva el dogmatismo. También es un aspecto muy extendido entre nosotr@s a nivel individual, porque hemos sido educados en un ambiente que lo era y lo fomentaba. Sería muy saludable socialmente acabar con el dogmatismo político, pero debiéramos ser conscientes que eso no significa acabar con un  movimiento político concreto, sino más bien superar esa visión dogmática en cualquier proyecto político, ciudadan@ y personal. Este dogmatismo es muy valorado, porque se identifica con la fortaleza, la razón, la seguridad vital, la tradición. Pero es un freno para las transformaciones, individuales y sociales, porque el cambio siempre conlleva un espacio de incertidumbre que cuestiona “la Verdad” del dogma. Hoy en día es especialmente peligroso, porque necesitamos profundos y perentorios cambios en todos los niveles de lo que somos y compartimos las personas, a pesar de las estructuras de poder de todo tipo que sostienen el status quo.

SOCIAL Vs LIBERAL

Por otra parte, las diferentes visiones sobre la política se asientan a su vez en ideologías que a simple vista parecen dispares, pero que en su realidad profunda pueden resumirse en teorías autoritarias o teorías “libertaristas”. El autoritarismo se materializa en proyectos en los que el poder recae sobre grupos sociales reducidos (partidos, lobbys, corporaciones), e incluso personas individuales (dictadores, directores generales…).  El autoritarismo es conservador, quiere que las cosas se mantengan tal y como están, puesto que ninguna nueva situación le puede favorecer más que la que ya tiene. Si acomete algún cambio, siempre será para afianzar su poder. Como la vida es movimiento, y la acción humana puede, y más desde una toma de decisión autoritaria, cometer errores y cambiar el medio, esa incapacidad del autoritarismo de aceptar los cambios provoca que esos cambios inevitables se produzcan por excesos, coacciones, agresiones, constreñimientos, crueldad, que son los únicos que pueden superar el rechazo del autoritarismo al cambio natural social y hacerlo mover de sus posiciones.

Por el otro lado, dentro de ese “libertarismo” encontramos el socialismo y el liberalismo, ya que ambos defienden el derecho de decisión. El socialismo, de la comunidad, el liberalismo, del individuo. Ambas ideologías son progresistas porque aceptan que debe haber un ejercicio libre continuo de decisión, en tanto siempre hay una necesidad continua de elección, impuesta por la propia naturaleza de la vida, que es movimiento, cambiante. Esta necesidad de cambio y el derecho a su adaptación, conlleva una convicción en la división del poder. Desde el socialismo, porque cree que todas somos iguales ante ese poder. El liberalismo, porque cree en el derecho de las personas de poseer su cota individual de decisión sobre sus asuntos. Visto desde este punto, ambas posturas “libertaristas” son complementarias: Las personas y sus comunidades debieran ser libres de decidir.

Un objetivo político importante hoy sería, más que anularse una a la otra, fomentar el clima para que las personas sean capaces de tomar sus propias decisiones en el marco que ofrecen las comunidades que a su vez, también tienen poder de decisión sobre lo público. El socialismo y el liberalismo pueden hacer un ejercicio de empatía y conjunción. Y esto descargaría de dogmatismo a la sociedad. El socialismo debiera practicar que solo las personas libres crean comunidades libres, y el liberalismo, reconocer que una persona libre solo puede serlo realmente en una comunidad libre.

En cuanto a las prioridades sobre el ejercicio de ese poder, de esa capacidad de hacer cosas, las ideologías sobre la política y sus acciones consecuentes pueden tener una visión colectivista, que, a derecha o izquierda, dan prioridad a la comunidad sobre el individuo, y las individualistas, que ponen la importancia en el individuo. En este caso hay un término crucial, el contrato social, acuerdo realizado dentro del grupo por sus miembros, en libertad, por la que se adquieren derechos y deberes, tanto del individuo hacia lo común, como de lo común hacia el individuo.

Las estructuras políticas burguesas fosilistas unidas al liberalismo y el posmodernismo han incidido más en los derechos de los individuos que en sus deberes. Y de aquí deviene una sociedad individualista que no sabe cuidar lo público ni tiene conciencia sobre la importancia para la Democracia de la participación política general, como combustible de esa democracia. Los diferentes grupos humanos no se sienten como ciudadanos iguales.

En este modelo, el contrato social no se interioriza, y se convierte en argumentario interesado o se olvida ante la toma de decisiones políticas impuestas con autoritarismo. En una auténtica democracia este contrato social es esencial para asegurar las condiciones de vida saludables y el carácter democrático del sistema. Y es una oportunidad para la síntesis de las visiones liberal individualista y socialista colectivista, en tanto supone un derecho, al modo liberal, pero también un deber, al modo socialista. Y para sobrevivir, necesitamos ambas visiones.

Es importante conseguir la síntesis en corrientes sociales diferentes, porque eso enriquece las posibilidades de adaptación de la sociedad en estos tiempos de crisis. Aumenta la perpectiva, une a las personas y surgen grupos más amplios. Se valoran por igual las dos partes, aumenta el carácter democrático de ambas. Y fortalece la visión positiva de la sociedad sobre sí misma. La edad moderna y sus reyes absolutos puede denominarse la tesis, la edad contemporánea y su burguesía financiera, la antítesis. Ha llegado el momento de la síntesis. Y ese momento es la edad global, de la cual somos sus primeras actrices y actores. Una labor apasionante.

IMPERIO DE LOS TÍTULOS DE PROPIEDAD

Para terminar con esta lista de términos, hay uno que no es esencial para la política, pero si para la política dentro de la sociedad burguesa, hegemónica, en crisis, donde estamos incluíd@s tod@s. Me refiero al  término de Propiedad. Etimológicamente propiedad viene del latín y significa “la cualidad de ponerse a uno mismo primero”. Al respecto hay una dicotomía principal, aquellas ideologías e individuos que defienden esa capacidad de ponerse a uno primero como prioritaria, y otro tipo de ideologías que consideran que es la Humanidad quien pertenece a la naturaleza y no al contrario, de lo cual parte una concepción de la propiedad privada limitada por los límites naturales y por tanto, también los éticos. Porque la ética es el territorio natural, libre de tóxicos, del comportamiento humano.

De esa capacidad de ponerse a uno mismo primero es de donde surge el capitalismo burgués, forma de organización económica burguesa, en crisis por su carácter fosilista y consumista, que nos ha llevado a un tiempo histórico en el que los recursos se están agotando y envenenando hasta extremos que hacen peligrar la vida misma. Este capitalismo actual financiero es la máxima expresión del individualismo y se manifiesta a través de esa noción de la propiedad que hoy, para cualquiera, es sagrada. Pero la propiedad no es cosa de dioses, sino de humanos. Y nunca será más sagrada que el agua limpia. Cualquier ser humano podría vivir feliz sin ninguna propiedad. Pero ninguno aguantaría más de 15 días vivo sin agua potable.

Tomando en consideración estos términos, ahora mismo, y poniendo el foco en los gobiernos municipales, y en concreto en el de Iruña, nos encontramos con un gobierno municipal con una concepción política del poder y de la propiedad dogmatica, conservadora, individualista, que coloca a esa cualidad de ponerse por delante del resto, esa propiedad privada, como criterio principal de actuación. Con esta ideología el Gobierno Municipal se aprovecha de lo público según criterios privados, incide en el capitalismo fosilista en crisis por agotamiento y envenenamiento de los recursos porque su profundo dogmatismo y autoritarismo políticos les hace incapaces de realizar una adaptación racional al nuevo medio. Es un gobierno dominado por lobbys económicos y no por los intereses ciudadanos. Está perdiendo un tiempo precioso para la transición global y dilapidando recursos como dinero, suelo, o recursos naturales públicos con una visión cortoplacista muy irresponsable con las personas del futuro.

El anterior gobierno en coalición era más progresista y comunitario, pero también dogmático. Tenía una concepción de propiedad privada en el ejercicio del poder, tanto en la institución como en sus movimientos populares e individuos afines, y todas las partes de esa coalición y las de su base social pusieron en algún momento, por delante del gobierno común, los intereses de su partido, su colectivo o su persona. La consecuencia de esto fue la ruptura del acuerdo de gobierno. No salieron reelegidos y no pudieran incidir en una superación dentro del término municipal de Iruña de ese capitalismo fosilista en crisis. La Coalición no volvió a ganar las elecciones porque contenía dentro de sí una gran incoherencia insostenible para una estructura progresista y comunitaria: Albergar dogmatismo individualista, y además de manera inconsciente.

Y así nos encontramos en la situación actual en Iruña. Inmersas en una crisis sanitaria global que ha revolucionado en un solo día nuestras vidas. Con un equipo de gobierno anquilosado, que carece de una visión auténtica de la situación global de crisis sistémica ni de una visión a largo plazo de lo que debiera ser esta ciudad. Y aunque el Covid sea nuestra mayor actualidad, no deja de ser otro aspecto, y ni de lejos el más grave, de esa crisis. Y una amalgama de movimientos ciudadanos, estructuras locales y personas perdidas en la incertidumbre.

¿QUE SIGNIFICA ESTAR EN CRISIS?

Esta crisis sistémica es el resultado de formas de pensar y actuar sobre lo público y lo privado, durante 2 siglos. Así mismo es producto de los combustibles fósiles baratos que han permitido este hiperdesarrollo humano. También del modelo económico acumulativo. Los tres factores  han creado una  sociedad de consumo insostenible donde se sigue aceptando la desigualdad social como normal y la explotación indiscriminada de los recursos naturales como un derecho humano. Pertenecemos a una sociedad materialista cuyo valor supremo no tiene que ver con la ética, sino con los títulos de propiedad. El drama ahora es que somos muchísima gente y los recursos son cada vez más escasos  y caros. O actuamos con inteligencia y previsión, o las condiciones de vida del futuro próximo pueden llegar a ser dramáticas para muchísimas de nosotras.

Esta crisis es humana, en tanto somos las personas, quienes deciden la marcha común y quienes colaboramos con esas decisiones, las que alimentamos el modelo en crisis. A pesar de las evidencias medioambientales y vitales, no cuestionamos las estructuras de pensamiento adquiridas y renovadas que han construido desde la mente el producto social que es nuestra civilización fosilista. No somos felices ni libres, pero seguimos el curso de las cosas sin obligarnos a cambiar. Somos cómplices del sistema. Tejemos esa complicidad cada día con nuestros actos.  El modelo social consecuente de esas ideologías practicadas en lo común y lo privado no atiende los intereses comunes sino los privados de partidos, corporaciones, multinacionales… Y por eso, es una crisis política y social.

Al ser una sociedad de hegemonía burguesa, y al ser los valores económicos los más importantes para esta clase social, la crisis se expresa en su máxima crudeza en lo económico.  Nuestro modelo social, nuestras formas de vida, de calentarnos, comer, movernos… y el ritmo que llevan, dependen absolutamente de esos recursos que se están agotando. Una sociedad inteligente pararía y empezaría a racionalizar esos recursos que hoy se malgastan en consumos bobos, para poder llevar a cabo una transformación social que minimizara los daños irreversibles del festival consumista que hemos disfrutado, especialmente los últimos 50 años. Pero ese modelo consumista lleva inherente una idiocia general que impide ver la realidad, crear alternativa y estrategia. Somos idiotas, nos dejamos caer por una pendiente que termina en el mayor colapso humano que ha habido en nuestra historia, y lo hacemos sin ser conscientes de ello.

Y por encima de todas estas crisis, esta crisis es en su base una aterradora crisis ecológica como consecuencia del modelo social y en primera instancia como resultado de nuestros sistemas de pensamientos egocéntricos insalubres. El medio natural es, siempre lo ha sido y siempre lo será, la base material de la sociedad. Sin agua, aire y tierra limpios, nunca sobreviviríamos. Por ello hoy, cualquier cambio adaptado al momento histórico debe tomar como punto de partida, nos guste reconocerlo o no en nuestra idiocia generalizada y egocentrismo soberbio, la imperiosa necesidad de cuidar la Tierra, intentar revertir el cambio climático y paralizar las prácticas tóxicas de nuestros modos de vida.  

En la era de la información es un problema alcanzar la verdad. Y con el tema de los desafíos ecológicos tenemos la mejor muestra. En 1972 el Club de Roma encargo un informe titulado Los Límites del Crecimiento. Este informe, un año antes de la primera crisis del petróleo ya concluía que con el ritmo de incremento de la población mundial, la industrialización, la contaminación, la producción de alimentos industrial y la explotación de los recursos naturales sin variar, se alcanzarían los límites absolutos de crecimiento en la Tierra en los próximos 100 años. Hace 50 años de esto y la inmensa mayoría de las estructuras políticas, económicas y de la población hace caso omiso a esta realidad que, cada día que pasa, se presenta más clara ante los ojos de cualquiera. Cualquier ciudadan@ de Iruña con 50 años, e incluso menos, tiene una perspectiva personal de cómo se ha reducido y transformado el régimen de lluvias en la ciudad, de cómo han aumentado las temperaturas. De seis años aquí, incluso nuevas especies animales invasoras muy destructivas han desembarcado entre nosotras, atacando a otras especies autóctonas y desequilibrando un ecosistema agotado. Son el siguiente indicador de que hemos desequilibrado aquello que nos da la vida.  

ERASE UNA VEZ…

En 1900 en Pamplona vivían casi 30.000 personas, ahora somos 300.000. Este aumento en 100 años ha tenido unas consecuencias urbanísticas, de hábitos de vida, culturales, y por supuesto, ecológicas en el ecosistema de la Cuenca de Pamplona. Pero no pensamos mucho en ello porque no nos importa, porque pensamos que eso no tiene ninguna influencia en nuestra vida. Pero el lugar donde se asienta Iruña conforma un suelo y un relieve concreto, una red de agua y una atmósfera. Este medio para nosotras es imprescindibles para poder vivir aquí y nosotras a él le producimos una influencia arrolladora que lo ha trastocado y seguimos incidiendo en ello. No tenemos una visión consciente de la relación de  nuestra comunidad humana con ese ecosistema.

Creemos que nuestras emisiones al cielo no producen efectos sobre ese aire y que respirar ese aire sucio lleno de un vertido muy tóxico de partículas, no tiene consecuencias en la salud de la gente. Cuando era pequeña no era necesario medir la calidad del aire. En los últimos años nos han colocado medidores de toxicidad de algo que filtramos durante toda nuestra vida, y no nos paramos a pensar la tragedia que eso encierra. Con toda la industria y los coches privados emitimos una cantidad ingente de basura a la atmósfera que luego volvemos a aspirar. Sabemos que en los centros urbanos masificados, e Iruña ya lo es en parte, y contaminados, el Covid tiene efectos más peligrosos. Y sabemos que el Covid no es el último virus que puede amenazar nuestras vidas y cotidianeidad. Sin embargo, no parece que la Ciudadanía haya tomado conciencia sobre esto, y los viajes con combustible diarios no se han reducido, es más, han aumentado debido al miedo al contagio en el transporte público. Vivimos con una visión tan cortoplacista, que ni siquiera activamos la conciencia por nuestras criaturas.

Creemos que la Tierra nos pertenece, que está ahí para nuestros deseos privados. Esta es una lógica vital estúpida, pero muy arraigada entre todas nosotras. Incuestionada.

Las montañas que rodean la Cuenca han servido de obstáculo a las nubes que vienen húmedas desde el Cantábrico, y estas han vertido sus precipitaciones en la llanura interior desde siempre. Como el casco histórico de Iruña está en una terraza fluvial más elevada, por el principio de Arquímedes, nuestra ciudad era famosa por sus pozos. Esos pozos traían agua hasta las casas, sin necesidad de combustible fósil que mueve la que hoy disfrutamos. Era un agua “SOBERANA”. Esta red hidrográfica subterránea fue creada por miles de años de régimen pluvial, naturaleza de las rocas y los suelos y erosión del agua, pero nosotras la hemos destrozado y contaminado en gran parte en menos de 100 años, sin siquiera ser conscientes del atentado ecológico que eso supone, para hacer casas. Los intereses que han movido esa construcción no eran tanto los de la gente que ha acabado viviendo en ellas, como los de quienes construyen casas o acumulan actividad industrial y población en lugares donde les ha interesado. Esta red debiera haber supuesto un límite al crecimiento urbano, debiera haber sido protegida en la medida de lo posible. Pero los criterios generales del crecimiento ilimitado la han esquilmado, disminuyendo la seguridad y salubridad de nuestro medio, esa Cuenca de Pamplona. Hoy, Iruña, es un lugar más inseguro para la vida que en 1960: Llueve menos y hay menos agua potable libre. Quizás este indicador no sea importante para la cultura económica burguesa, pero es el indicador esencial para que exista la Vida en este planeta.

Esos 300000 habitantes que somos, inmersos en su gran mayoría en la sociedad de consumo fosilista, generamos 20 millones de kg de basura al año. Sin embargo, muchísima gente y muchísimas prácticas no realizan un vertido responsable del residuo. Tampoco cuestionamos nuestro consumo, origen de nuestra basura. La inmensa mayoría de los y las fumadoras vierten indiscriminadamente uno de los vertidos más tóxicos de nuestra sociedad, la colilla. Y el Ayuntamiento de Pamplona todavía no ha realizado una campaña con este tema.

Como resultado de esa masificación humana, esos usos de los recursos sin un marco ecológico, esos vertidos inconscientes descontrolados, tenemos una ciudad que cada día está más seca, más caliente y más sucia. Si los servicios públicos de limpieza, por muchas causas posibles, dejaran de recoger el residuo de nuestra cultura del usar y tirar, en una sola semana tendríamos un gravísimo problema de salud. Ese problema se traslada a los vertederos, que como no vemos, creemos hacen desaparecer el problema de nuestros usos, pero solo lo trasladan. Un recuerdo para Joaquin y Alberto. Que sirvan sus muertes para despertar nuestras conciencias sobre la basura.

En nuestro sentido de la propiedad sobre la cuenca de Pamplona, podemos creer que nuestros empleos o nuestros hábitos son más importantes que nuestro aire o agua. Y por eso, no cambiamos de vida. Pero cuando nosotros nos jubilemos o muramos, nuestro trabajo y vidas desaparecerán con nosotras, y nuestras hijas y nietas deberán enfrentar los efectos ecológicos que esa prepotencia e inconsciencia humana provocan en los que si son recursos imprescindibles para la vida.

Hoy en día, cualquier propuesta política progresista, comunitaria, liberadora, que quiera proteger los intereses comunes ciudadanos, debe poner el vector de la ecología como eje principal de análisis, reflexión, toma de decisiones y actuación. Este enfoque y toma de responsabilidad es el único medio de asegurar el éxito de esa propuesta, porque es el vector de adaptación a las nuevas condiciones impuestas por la crisis. Y es la única manera de asegurar la vida futura.

SIN MIEDO A LA REVOLUCIÒN

Teniendo esto en cuenta, necesitamos una revolución de pensamiento, una revolución de la forma en que vivimos, individual y socialmente, una revolución de cómo organizamos lo público. También por supuesto, una revolución económica radical, y una revolución en nuestra manera de relacionarnos con el medio que necesitamos para vivir y al cual pertenecemos. Y una revolución en nuestros comportamientos para aumentar nuestra capacidad de trabajar en equipo. Esta revolución es todavía más compleja en tanto es necesaria a nivel personal, local, estatal como global. Necesitamos energía para llevarla a cabo, pero la inmensidad y gravedad del problema nos deprime y nos deja sin energía. Creemos que no podemos hacer nada. Y este es el argumento interior por el que muchísima gente vive desactivada de la responsabilidad histórica de iniciar el cambio hacia otro sistema que mantenga lo bueno de este y supere sus gravísimos errores.

¿QUE PODEMOS HACER POR NOSOTR@S?

Si volvemos a la definición de poder, la CAPACIDAD DE HACER COSAS, resulta que encontramos  el camino político más nutritivo en pos de esas transformaciones:

¿Dónde tiene la ciudadanía de Iruña más poder, más capacidad de hacer cosas, en el plano global, en el estatal, en el local o en el personal? Por supuesto, primero, en lo personal, y después, en el plano local. No hay otra y es una responsabilidad que podemos enfrentar desde ahora mismo. Así pues, para alguien de esta ciudad con preocupación por la crisis sistémica y la necesaria transformación de modelo, los territorios  en los que más poder tiene, son su vida, y la vida de su ciudad. Y si realmente estamos interesadas en empujar nuestra sociedad en la superación de esta crisis, debiéramos enfocar nuestros esfuerzos en ambos planos. Y no somos conscientes de lo sencillo, comparado con el planeta, que sería transformar esta ciudad radicalmente, en la dirección correcta, la que asegura la vida de toda la gente, por encima de ideologías o clases sociales. Es necesario actuar desde la mente, pasando por el día a día personal, hasta llegar al ámbito urbano.

En el plano individual, si queremos realmente superar este estado de las cosas, debiéramos empezar por cuidarnos. Que comemos, como dormimos, como defecamos, como nos movemos, nuestras relaciones, los trabajos, los empleos!. Y esforzarnos en hacer con esto algo más saludable. Comer mejor, hacer lo necesario para disfrutar de un descanso reparador, cuidar nuestro interior, desde la emoción hasta la fisiología, cuestionar profundamente el coche privado y cambiar su uso haciéndolo racional. Cuidar el hogar. Hacer ejercicio. Hacer reseteos de conciencia a diario. Repensar nuestros consumos. Gestionar nuestra basura!! En cuanto al empleo, lo que necesitamos es cooperación y sostenibilidad. Un mundo nuevo espera ahí fuera para quien se atreva a imaginarlo y ponerlo en práctica.

Ser personas, antes que robots.

Para ello es importante hacer esfuerzos por identificar y superar nuestros sistemas de pensamiento, los tóxicos y los dogmáticos, nuestros conservadurismos, para poder superar a su vez nuestras actitudes individualistas, insalubres y contaminadoras. Nuestra sociedad necesita un proceso de curación a nivel mental, es importante hacerlo cada cual consigo misma.

 Debiéramos formarnos como ciudadanía que coloca el debate y el consenso en primer lugar para ejercer política, debiéramos ser capaces de cambiar las formas de vida individualistas y contaminantes que apoyan el actual modelo consumista en crisis, de salir a la calle a trabajar codo con codo para limpiar y hacer sostenible el común, y capaces de hacer avanzar la ciudad hacia otros escenarios seguros para la vida. Y sobre todo, debierámos darnos cuenta que cualquier persona de este mundo, hoy, tiene el mismo problema. Y que superarlo exige un esfuerzo en cooperacion.

Suponemos, porque así nos lo han hecho creer los sistemas de pensamiento político adquiridos, que esta transformación individual se da por hecha si perteneces a una clase social u a otra o si defiendes una ideología u otra. Pero la transformación individual no depende de clase ni ideologías, sino de hábitos de vida. ¿Tenemos identificados cuales son esos hábitos? La lista es muy larga y sus implicaciones muy profundas, por ejemplo, la naturaleza de nuestros empleos. Es profundamente incoherente exhibir ideologías de extrema izquierda mientras llevas toda la vida trabajando en una multinacional de la automoción. Este tipo de ciudadanía no puede abandonar su puesto de trabajo, puesto que vive de ello, pero es su responsabilidad llevar a cabo una profunda revisión de sus sistemas de pensamiento para hacer consciente que quizás su ideología, y por tanto su vida, no son tan radicales de izquierdas como ha pensado hasta ahora. Esto ya es una revolución que puede predisponer para una forma de entender la vida menos dogmática y más generosa con las incoherencias de otros individuos, por ejemplo. Y esto es muy importante en la revolución política progresista que necesitamos.

En relación a esto hay un aspecto crucial de carácter sindical, y es el sistema de trabajo por turnos. Este tipo de organización laboral está definida por la misma UGT como un riesgo laboral en tanto afecta al sueño, los ritmos biológicos, la digestión, provoca enfermedades cardiovasculares, altera las relaciones sociales y promueve las adicciones varias. Todo esto debiera ser suficiente para una lucha sindical por la recuperación del turno único de mañana, más adaptado a nuestra biología y sociabilidad. Pero además, estos turnos son el principal hándicap para que miles de habitantes de Iruña abandonen el uso insostenible de su coche privado en los desplazamientos al trabajo. E aquí un posible objetivo sindical de nuevo cuño, ecológico y que pone la salud como primer criterio y no el sueldo, que ningún sindicato hace suyo porque tampoco son conscientes del tiempos histórico y sus vectores de lucha.

O tampoco podemos pretender una soberanía personal y dejar nuestra salud en manos de las grandes corporaciones farmaceúticas. La medicina acompaña, pero el primer responsable de su cuerpo es la mente que lo habita y que discierne, en primer término, que es lo saludable y que es enfermedad. Y esta actitud alimenta tanto la libertad personal, ya que la salud es cosa mía, como el deber ciudadano, yo debo cuidarme a mí y así colaborar con la salud general. La salud propia cuesta un esfuerzo. El capitalismo fosilista genera mucha apatía

¿QUE PODEMOS HACER POR LA CIUDAD?

Pero hablando de ciudad y de participación política, hay tres aspectos principales a revisar y que permiten una transformación radical desde hoy mismo: Que consumimos. Como nos movemos. Que basura generamos.

En el sistema capitalista hay una libertad fundamental, que únicamente depende de la cantidad de dinero que dispones, y es la elección de compra. Cada cual elige que compra, desde la madre precaria que prefiere un precocinado a unas lentejas caseras, con el mismo precio pero menos o más gasto del tiempo personal en su preparación, hasta la funcionaria que acude a todas las movilizaciones de carácter político progresista y así mismo va de compras todas las semanas y cada año debe deshacerse de un montón de ropa que nunca uso pero ya paso de moda, mientras alimenta una de las industrias más esclavistas y contaminantes del mundo, la de la moda. Todas, especialmente la gente con más recursos, debiéramos hacer conscientes nuestros hábitos de compra.

Es complicado pedir a alguien que cambie de empleo o de escuela de sus hijos, pero si debiéramos incluir, en ese contrato social, como un deber ciudadano, elegir la manera más saludable de acudir a centros de trabajo, escuelas u otros lugares a los que vamos todos los días por un motivo u otro,  de no generar mucho residuo y el que se genere, gestionarlo óptimamente. La sociedad necesita que colaboremos desde casa con esa revolución ecológica para superar la grave crisis medioambiental que sufrimos. Y esto, es participación ciudadana, y la base de una Democracia.

Pero siguiendo con el tema, ademas de esa revisión y revolución personal, debiéramos transformar la ciudad.

A pesar de que los grandes retos que se expresan en la ciudad son globales, y por eso, ni los ricos de Carlos III escapan de ellos, ese trabajo codo con codo no es posible muchas veces ni entre personas de los mismos barrios. El trasfondo de esta imposibilidad tiene un doble origen, el carácter individualista y dogmático construido dentro de este modelo civilizatorio, y la falta de proyectos políticos ciudadanos que aglutinen, en base a intereses comunes, gentes de diferentes extracciones y aspiraciones sociales. Pero ¿cómo superar este individualismo y estas ideologías para empujar una ciudad, sostenible y adaptada al nuevo tiempo histórico? Desde luego, ningún partido político puede hacerlo, en tanto su esencia es ideológica, individualista y su acción actual dogmática. Sin un ejercicio profundo de consenso con otras ideologías y otros individuos fuera de la estructura, imposible. Porque el tiempo histórico exige unirnos más allá de lo que pensamos: Exige unirnos por la supervivencia.  Por tanto, el futuro de la transformación política no pasa por los partidos.

La fórmula debe superar la ideología, el dogma, el individualismo y el caos ecológico. Debe construirse desde el consenso, implicar desde lo individual y lo colectivo. Y debe ser eficaz e ilusionante. Y por supuesto, radicalmente diferente.

LA REVOLUCIÓN VIVE EN LAS ESCUELAS

Esa forma bien podríamos encontrarla en las escuelas de primaria, en la metodología por proyectos. Si sirve para enseñar a niñ@s mientras hacen, debe servir para educar a adultos que van transformando su ciudad. Porque lo que necesita la ciudad es un PROYECTO DE CIUDAD DE FUTURO, no según la ideología de un grupo social, si no en base a la supervivencia y la sostenibilidad. Y hay mucha gente en Iruña que queremos colaborar, más allá de los partidos, para lograr esa ciudad. Este es el salto evolutivo político que puede suponer la adaptación y la salvación.

Hasta ahora hay, por un partido, un proyecto que nunca se presenta muy científico ni consensuado, y cuando ese proyecto escuálido llega a la Administración de la ciudad, se ve sujeto a lo cotidiano y la problemática. No tiene una visión integral. No atiende en primer lugar las necesidades e intereses de la gente.

Lo revolucionario ahora sería crear un proyecto consensuado por cuantos más partidos y personas mejor en base a los retos ecológicos globales expresados aquí, en base a un contrato social de esos partidos y personas con ese proyecto, y no de proyectos impuestos a posteriori por un solo partido, una sola ideología o unas personas determinadas. Es decir, proyecto negociado vs proyecto impuesto.

Proyecto en latín significa “Lanzamiento hacia el futuro”. Existe una modalidad de enseñanza muy valorada por sus resultados en nuestros centros educativos que se denomina Aprendizaje basado en Proyectos, o ABP. Este método se centra en tareas, en un proceso compartido negociado entre los participantes, con un objetivos principal: La obtención de un resultado final. Este método necesita un plan de trabajo definido en objetivos y procedimientos, promueve el compromiso individual con el proceso común, permite descubrir las preferencias personales, fuente de energía para cualquier proyecto. Y además de conocimiento, permite la adquisición de capacidades y habilidades personales, resultando a la larga un aprendizaje desde el alumno, evitando un papel pasivo en su formación, transformándolos en personas más capacitadas para el pensamiento crítico-científico y las actitudes democráticas.

El método del ABP consiste en la realización de un proyecto que debe ser analizado previamente por el facilitador del proceso, en el caso de las escuelas, el profesorado. Este análisis permite definir el proyecto, asegurando los recursos y delimitando las destrezas necesarias para llevarlo a cabo. El proyecto comienza con una pregunta generadora que no puede responderse sin un ejercicio de pensamiento crítico para su resolución, es decir, un ejercicio por el cual se juzguen las alternativas, se busquen los caminos más eficientes para realizar esa tarea, se sopesen las evidencias, se revisen las ideas, se elaboren los planes, se genere un discurso sobre el proyecto.

Llevando el ABP a la política municipal, debiera realizarse un análisis previo por facilitadores del proceso, que en el caso público, a mi parecer, debiera ser gente de la ciencia con conciencia social y colectivos ciudadanos sectoriales, así como la Ciudadanía, puesto que siempre, la Vecindad es quien realmente vive la ciudad, y está en su derecho decidir sobre ella, y además, es experta en vivirla. Porque antes de definir el proyecto político que pueda ser consensuado, debiéramos tener una imagen clara del momento histórico que vivimos, que no tiene mucho que ver con lo que expresan los medios y lo que queremos creer o nos resulta más cómodo. Esta imagen previa de donde nos encontramos debiera ser valorada por la ciudad con la misma legitimidad que una alumna de primaria otorga a su profesorado en el desarrollo de esta metodología. Porque además, paralelo al cambio de paradigma material, tiene que haber un cambio de paradigma humano, y eso supone un proceso pedagógico en el que dejarse enseñar.

A partir de esa imagen legitimada en tanto no pertenecería a posturas ideológicas sino científicas y en tanto nacería socializada de la manera más objetiva posible, debiéramos ser capaces de hacer la pregunta del millón: Teniendo en cuenta con que contamos ahora, ¿Qué Iruña queremos para el futuro? Y se le puede poner fecha, por ejemplo, 2050.

A partir de aquí debiéramos ser capaces, cuanta más gente mejor y cuantos más partidos e ideologías mejor, de debatir, sin dogmatismos de ninguna naturaleza, las alternativas posibles, juzgando cuales son las más convenientes para la ciudad en su conjunto, y no solo para algún grupo de esa ciudad. También debieran discutirse los caminos más eficientes para realizar esa alternativa consensuada, sopesar todas las evidencias, revisar todas las ideas, llegando a ser capaces de elaborar los planes más adecuados que, gracias a la propia metodología del proceso, serían los más apoyados. Con una idea central que sujetara el debate:

TRABAJAMOS HOY POR LA SUPERVIVENCIA DEL

MAÑANA

En la consecución de un proyecto consensuado entre partidos y movimientos políticos diferenciados, sería muy importante, como ejercicio que previene el dogma, diferenciar los intereses comunes ciudadanos de los sectoriales de esos grupos que se unen para ese proyecto. Porque esta diferencia, si no se hace consciente, puede generar conflictos. En una ciudad saludable, cada interés ciudadano sectorial debiera tener cabida. Pero en el camino hacia esa Salud Común, los colectivos debieran ser capaces de reservar sus propios intereses sectoriales para su lucha colectiva propia. En una ciudad bipolar como Iruña esto es decisivo, porque mientras intentamos salvar la lluvia, puede que nos enfademos por escuelas infantiles en euskera o procesiones de Semana Santa.

 Todo esto mientras se genera un discurso que, para llegar a cuanta más ciudadanía mejor, ya que todas somos parte del problema y la solución, debiera ser capaz de superar también los dogmatismos e individualismos de toda clase.

TODAS RESPIRAMOS EL MISMO AIRE

Este proyecto debiera convertirse en una alternativa electoral, en la que no se presenta un partido o un grupo de personas ni una ideología ni un proyecto sectario, sino que se presenta un proyecto consensuado de una visión de la ciudad del futuro en base a un análisis científico del presente. Proyecto que se habría definido por mucha gente que debiera hacerlo suyo, colaborando en su logro desde el plano individual y el de la participación política. Con este proyecto en la administración, debiera ser  llevado a cabo por personas que serían elegidas según la naturaleza y necesidades de ese proyecto, y no de su afiliación política, ni de sus lobbys. Personas que serían elegidas no por antigüedad en el partido o por tirón mediático o por poder dentro del partido, sino por sus capacidades de gestión sobre el proyecto que debieran llevar a cabo. En la política no debiera haber vedettes, sino gestores.  Ni que decir que esa labor pública debiera estar recogida en el proyecto en unas tareas continuas de evaluación de los resultados, pudiendo ser suspendidos de sus cargos si no cumplían las necesidades del proyecto.

En este proyecto político y como forma de prevenir tendencias políticas autoritarias, el papel de los barrios sería crucial. Porque esa es la mínima unidad de ordenamiento urbano, y desde ahí debía empezar la organización de esa participación en la ciudad y la transformación hacia ese otro modelo urbano. Por ejemplo, cada barrio debiera ser capaz de diseñar su propio plan de movilidad, de recogida de basuras, cada habitante de esos barrios debiera tomar la responsabilidad para comprar en su barrio, llevar a sus criaturas a la escuela en su barrio. Y de no ensuciarlo. Y los colegios concertados de extrarradio y del centro, debieran hacer una apuesta firme por transformar las formas de movilidad de su alumnado.

La revolución política esencial que necesitamos es el salto de conciencia de lo político como algo ideológico a otra concepción procesal basada en las realidades mediombientales urbanas y las relacionadas con la salud humana. Es decir, no buscar una ciudad en la que todo el mundo vaya a misa o a un gaztetxe, sino otra en la que el aire esté limpio, y el agua y la comida sean soberanas, con todo lo que ello conlleva detrás.

La política que no atienda esto, fracasará.

Un proyecto que puede atender al máximo estas necesidades y deseos, que defienda los derechos que del proyecto emana, y haga conscientes los deberes que exige para su concreción en el futuro.

¿QUIEN EMPIEZA?

 Las personas y estructuras que ya disponen de recursos al respecto y que deben tomar responsabilidad y establecer las condiciones para que empiece ese debate público sobre el proyecto de futuro. Partidos, asociaciones, líderes, universidades, medios, debieran unirse para permitir que la ciudadanía pueda realizar en su conjunto, un proyecto sobre esta ciudad. Debieran mostrar un consenso que ya existe en la calle y al que deben entregarse.

Queremos un futuro seguro y saludable para nuestras criaturas, desde la Rotxa hasta Soto. Y nuestros recursos de conocimiento y decisión deben trabajar por ello.  Pero esto es algo muy complicado, porque estas estructuras tienen muchos compromisos con intereses que no son los públicos.

El momento histórico de crisis exige una transformación profunda de todo, especialmente de lo que ha sido tan poderoso como los partidos políticos. Para los partidos sería una absoluta pérdida de poder. Pero el resto, aumentaríamos nuestra capacidad de hacer. Hoy los partidos de tipo burgués creen que el poder les pertenece en propiedad privada.

Los políticos profesionales debieran ser capaces de ver que en un proyecto así caben gestores de la empresa, universitarios del extranjero, padres de familia cristianos, gente que se siente española o vasca. Pero que la tarea debe ser la que interese a la salud de tod@s, y no a sus intereses financieros privados.

La gente de empresa debiera ver de una vez que el mayor nicho económico que existe es la transición hacia la sostenibilidad. Que eso supone también una revolución para sus esquemas de cómo entienden la economía.

Ecología y Economía tienen la misma raíz griega, Eco, que significa Casa. La Ecología es la ley de la casa, y es una ley natural que no puede evitarse. La Economía es la norma de la casa, sirve para organizar la casa, y su naturaleza es mutable en tanto va adaptándose con el tiempo a las nuevas necesidades de la casa. Esto debiera convertirse en axioma social.

 La jerarquía católica, su universidad y los colegios concertados católicos junto con medios y asociaciones, gran lobby de esta ciudad obispal desde hace 1000 años, debiera ser interpelada por sus fieles preocupados por la seguridad vital de sus criaturas, que no deviene de cuerpos policiales y contratos de trabajo, sino de un medio natural que la sustenta. Esos fieles debieran actualizar que el Planeta es Dios en la Tierra. Ambos debieran actualizar el testimonio de Jesús de Nazaret si es que quieren ser apóstoles, y no únicamente gestores inmobiliarios, vedettes del régimen, soldados de posverdad o indolentes abuelos. Pero así mismo la ciudad debe conocer que el OPUS ha logrado con el campus de la UN quizás el lugar integralmente más limpio de la ciudad y con una vía ciclable de calidad, porque el esfuerzo debiera ir en conseguir que en todos los barrios el nivel de limpieza y la estructura de movilidad tuvieran esa calidad y ese compromiso de los y las usuarias.

Los medios también podrían actualizarse y adaptarse. En esta ciudad del futuro, la comunicación interna entre personas, servicios, barrios, noticias, conocimiento, debate, iba cobrar una gran importancia, con un aumento de las necesidades digitales y de mediación. Muchos profesionales podrían abandonar la información como se conoce hasta ahora para construir un ágora virtual de barrio y/o ciudadano.

Si es un proyecto saludable, todas cabemos en el. Si no cabemos, expresa una enfermedad social, y lo que buscaría ese proyecto sería la salud de Iruña y de su gente, y por tanto trabajar por incluir todos los intereses y las necesidades.  

 “Respetar sobre todo al capaz de hacer cosas sutiles para los demás, ese es nuestro héroe” Escohotado. 

EL ÁRBOL DE LA DEMOCRACIA VASCA

“Los mayores nos enseñaron que la vida del Árbol, es la vida del Pueblo. Si el Pueblo se aparta mucho de la seguridad del Árbol, si olvida comer sus frutos, o si se vuelve contra el Árbol y lo trata de destruir, una gran tristeza caerá sobre él. Muchos se afligirán. La gente perderá su poder. Dejará de soñar y de tener visiones(…) Olvidarán como vivir en su propia Tierra (…) Los que nos precedieron dijeron que estas cosas sucederían, pero también dijeron que el Árbol no moriría jamás. Y mientras viva el Árbol, vivirá el Pueblo. Dijeron que llegará un día en el que el Pueblo despertará de nuevo, como de un largo sueño producido por una droga; empezará de nuevo a buscar el Árbol Sagrado. Al principio su búsqueda será temerosa. Pero poco a poco, entenderá que importante es. “

Consejo de Ancianos de America del Norte. “El Árbol Sagrado”

Hoy se ha presentado un manifiesto en Iruña, en el que músic@s vasc@s y también gente como yo, hacemos un llamamiento en defensa del himno de Iparaguirre, Gernikako Arbola, como símbolo de todos los territorios vascos, al modo que el Segadors o la Marseillesa lo es en otros territorios y para otros grupos culturales de personas.

Necesito hacer mi aclaración a ese manifiesto a través de este artículo. Porque firmo el manifiesto, pero no tanto porque me excite la emoción ver a los míos cantando una canción que los haga sentir vasc@s, si no porque el himno está dedicado a un Árbol. Y así me lo constató Jose Mari Esparza cuando me propuso aparecer con mi firma en el manifiesto y yo le expuse mis dudas de defender un himno, con lo poco que me gustan esos símbolos. Pero eso me convenció. Si. Estoy en ese manifiesto porque la canción del Bardo está dedicada a un Árbol Sagrado.

Tras la última glaciación, todos los territorios de lo que hoy conocemos como Europa estaban cubiertos por bosques. La lluvia los alimentaba, y ellos alimentaban la lluvia, porque un bosque con la suficiente extensión, genera sus propias precipitaciones. Retenían el agua y creaban manantiales. Esos árboles sujetaban el suelo, y creaban suelo. Producían frutos y medicinas. Daban cobijo a numerosas especies animales. A l@s primates desnudos, nos regalaba leña, porque sabíamos manejar el fuego.

Podemos imaginar fácilmente como nuestr@s antepasad@s también formaban parte de ese bosque. Hoy en día sin embargo, poca gente, yo no, desde luego, puede siquiera imaginar hasta donde llegaba el sentimiento de esa pertenencia al bosque. Dicen que los perros ven con el olfato. He intentado imaginar que puede suponer eso de andar a oscuras y no perder la orientación. Algo así debe ser la diferencia de percepción que podemos tener hoy l@s Vasc@s respecto a lo que nuestr@s Antepasad@s podían ver cuando miraban ese bosque del que formaban parte, como otro animal más. Se calcula que hoy solo queda un 1% de ese bosque en el que nos hicimos human@s, sedentari@s, espiritual@s.

Las personas hacemos sagrado aquello que nos da la vida. Por eso hoy el dinero es sagrado, porque con el comemos, bebemos, vivimos y hasta disfrutamos. Sin embargo, este modelo es un espejismo. A pesar de todo el desarrollo tecnológico humano aplicado a la agricultura, seguimos necesitando la tierra, el agua, el sol, y la energía, sea la fuente que sea, para tener que comer. Seguimos siendo Hij@s de la Tierra, a pesar de haber arrasado la Selva Europea.

Nuestr@s antepasad@s estaban más conectadas a esta realidad irrefutable que nosotr@s. Y en la visión que construyeron con el mundo que vivían, adjudicaron a esos árboles un valor sagrado. Y por eso, los árboles grandes eran templos. Eran Pueblos de la Selva, puesto que sentían que a ella pertenecían. Nuestr@s Antepasad@s sentían el árbol como parte de sí mismos, y esto quedó reflejado en el euskera, donde se comprueba que aquella gente denominaba igual las partes del árbol y las del cuerpo.  Así Izerdi lo mismo es Sudor y Savia. Gerri, tronco y cintura. Besoa, brazo, rama. Adaburu, cabeza de la rama (o copa del árbol). O Adabegi, ojo de la rama (o nudo).

El Arbol es un ser trascendental para alguien que necesita el Bosque para sobrevivir. Y ahí es donde debemos situar el origen del himno de Iparaguirre. Desde que nos hicimos Pueblo hasta que Iparaguirre en 1853 escribe su canción, el árbol tenía un significado especial para nosotr@s. Hemos perdido la memoria chamánica que poseían nuestros ancestros, un mayor conocimiento y relación con los árboles y los lugares. Pero esas comunidades humanas otorgaron un valor totémico a los árboles, es decir, un valor de unión comunitaria y por tanto, legitimidad política de esa comunidad. Por ello, celebraron sus ritos y concejos alrededor de unos árboles, lugar donde se tomaban las decisiones consensuadas comunes. Para nosotr@s, la Batzarra. En ella se expresaba, como dice su etimología, la ACCION COMUN. Y esta acción se expresaba a su vez en una acción complementaria, el AUZOLAN, que significa, por la diferente concepción que se tenía de VECINDAD y TRABAJO  a la que tenemos hoy desde el universo urbano burgués, TAREA EN COMUNIDAD.

Debemos situarnos en esas comunidades rurales, comunicadas por caminos de pezuña, en las que las necesidades de “obra pública”, construcción de abrevadores, vallas, muros, puentes, veredas, cosechas,  y su mantenimiento, no podían depender de largos procesos administrativos ni por supuesto, de voluntades fuera de esa comunidad. Esas comunidades se tenían a sí mismas para sobrevivir, y sabían, mejor que nosotr@s, que solo unid@s aseguraban la supervivencia común. Dentro de estos batzarrak debió existir un grupo, seguramente adult@s con posibilidades de realizar esos trabajos, que podríamos considerar el “poder ejecutivo”. Y seguramente en esos grupos se construyera un liderazgo local, “natural”, con aquell@s que más sabían o que mejor  solucionaban o comunicaban. El lugar, sagrado, daba a los acuerdos un carácter oficial, de compromiso con la comunidad, que a su vez estaba presente, como testigo en la toma de esos acuerdos. La palabra tomada en ese lugar, con el árbol presente, y delante de toda la Comunidad, era ley, derecho y obligación.

 Desde esa democracia hasta hoy ha habido un gran proceso de especialización, profesionalización,  representación y centralización que ha mutado el modelo político en uno representativo, hoy en franca decadencia, que ha alejado la capacidad de decisión de la ciudadanía. Las comunidades han perdido participación política y capacidad de acción común. Pero la situaciòn histórica exige reconstruir esas capacidades y estructuras políticas locales, porque el reto histórico, hoy, exige la participaciòn de toda la gente.

Para l@s Vasc@s, el Árbol de Gernika es la imagen del árbol de concejo por excelencia. Pero ese  árbol en concreto es, sobre todo, el último testigo de una época en que las comunidades se organizaban políticamente alrededor de un árbol sagrado. Este árbol es el cerro testigo de la Democracia Vasca, una organización política que partía de la comunidad y que celebraba sus actos y ritos en muchísimos árboles de toda Euskal Herria, y así mismo, de toda Europa.

Así pues, además de cantar al árbol, con toda su simbología, hoy vascas y vascos debiéramos aplicarnos en recuperar esos espacios comunales, alrededor de un árbol o dentro de una sala en medio de un barrio urbano, en cada una de las comunidades que somos. Porque esa, como siempre, va a ser la auténtica democracia participativa, y no lo que emana desde el Gobierno Vasco, el Navarro o el de Iparralde y que es esencialmente diferente, representativa, delegada, ya que la dirección del poder de decisión transcurre desde instancias superiores hacia las unidades mínimas políticas, resultando de ello infinidad de imposiciones, equivocaciones y directamente delitos. Y la DEMOCRACIA solo tiene un origen, desde las decisiones de las personas consensuadas hacia el común. Y el papel de las estructuras supra locales debe ser esencialmente de arbitraje, coordinación y unión de las fuerzas locales.

Ahora mismo las comunidades, rurales y urbanas, son grupos de personas que viven juntas, pero no llevan una dirección común local. No tenemos visión consensuada de nuestras situaciones, necesidades, recursos, objetivos. A pesar de que los problemas sociales son muchos y algunos muy graves y nos exigen actuar hoy, unid@s, tomando responsabilidad e iniciativa. No hemos aprendido una capacidad básica en la democracia participativa: La actitud individual de DESEAR aportar al común. Nos parece engorroso, no sabemos y la entorpecemos con nuestras limitaciones personales, que son auténticos agujeros negros de incapacidad democrática. Nuestras pequeñas comunidades, rurales o de vecinos, arrastran estirpes de conflictos que nunca nadie supo resolucionar. Enquistados, impiden la creación de comunidad. La acción común.

El enemigo de la democracia vasca no es unicamente el estado español ni su solución pasa exclusivamente por cantar algo todos a una. Un problema esencial es que, mirando a nuestro pueblo desde el árbol, no existe la batzarra, ni su legitimidad, otorgada por toda la comunidad, ni su capacidad de acción, por nuestras limitaciones democráticas profundas. Por eso hoy firmo ese manifiesto, no a favor del valor simbólico de un himno, sino en el deseo de que en cada comunidad brote la conciencia del árbol de concejo, la semilla profunda de la casa común vasca. Y despierte la responsabilidad individual de dar lo mejor de cada cual para poder reconstruirnos como hij@s de esos árboles, es decir, Batzarra, o lo que es lo mismo, la Democracia Participativa Vasca.

UNA BUENA PELI DE LA CIA

LA CIA Y LOS GAL

                                                                      

El 15 de junio de 2020 el periódico La Razón rescataba, como titular sensacionalista, una frase de un documento de la CIA desclasificado en 2011 refiriéndose a Felipe González y los GAL: «Felipe González ha acordado la creación de un grupo de mercenarios para combatir fuera de la ley a terroristas». Como consecuencia, se solicitaba en la Cámara la comparecencia del expresidente, la creación de una comisión de investigación sobre el tema y una comisión de investigación en el Senado. Todas las solicitudes rechazadas con sus correspondientes cascadas de opinión, muchas contra el gobierno y su socio en coalición.  

En cuanto al aludido, González, no se encuentran declaraciones suyas desde el 11 de junio, tras su presencia en una conferencia. En ellas descalificaba el gobierno de coalición, dudaba de las motivaciones del socio de su partido en el gobierno, no daba ningún apoyo al presidente pero insistía en el pacto con el PP y Ciudadanos, es decir, una defensa del régimen del 78. Sin embargo, a pesar de ella, cuatro días después, un medio afín al PP intentaba recordar los trapos sucios de González ¿Qué interés tiene la Razón para hacer público el tema ahora? Me parecen significativas las declaraciones del portavoz de Vox respecto a la solicitud de comisión investigadora. Votaron NO junto al PP y PSOE porque consideraban que es “una operación contra el régimen del 78 y la monarquía parlamentaria”. Pero no podemos olvidar que esa comisión se solicita después de un titular en un medio reaccionario, así que el móvil de corresponder a alguien será a este medio y quien esté detrás de él, lo demás son consecuencias, bastante predecibles por cierto, y seguramente perseguidas por el titular. Es improbable que desde la Razón quieran atacar ese régimen. Con lo cual es necesario dar la vuelta a estas declaraciones de un partido que crea discurso con posverdad, para saber el motivo de porque la Razón publica esa frase descontextualizada: La operación mediática busca “proteger el régimen bipartidista del 78 y la monarquía parlamentaria”.

El gobierno de coalición es la primera grieta significativa de ese régimen. Y es lógico que sus valedores, entre ellos EEUU y por supuesto la CIA, teman por el nuevo partido ya en el gobierno, por las nuevas alianzas con las fuerzas nacionalistas y por la debilidad general de la derecha española, auténtica base de ese régimen. Y esos grupos de poder quieren volver a escenarios que dominaban. El portavoz de VOX considera públicamente esta defensa de González como un hecho “cómico”, pero en realidad  es un hecho “desesperado”. González les da igual. El enemigo a batir es el gobierno de Sánchez. ¿Quizás porque esa nueva coalición le ofrece al PSOE una libertad de acción que ese régimen del 78 no soporta sin romperse? El PSOE siempre fue el nudo débil del postfranquismo. Los poderes franquistas lo necesitaron para aparentar democracia. Pero ellos también deben ser conscientes de que si alguien traiciona una vez, como hizo el PSOE con los intereses de sus votantes durante años, puede volver a hacerlo, con sus sempiternos socios de gobierno.  Y así mismo los traicionados por el PSOE deben de estar en la posición de poder aceptar que el PSOE de ahora tiene derecho a querer superar algunas mochilas de otros dirigentes, contextos y momentos históricos, como ocurre con otras opciones políticas del Estado que están en esa misma tesitura. Otra cosa es que el producto político consecuente convenza a la sociedad, sus posibles votantes o a su militancia. Pero este, es otro tema.

Bajo las siglas del GAL se cometieron asesinatos, secuestros, torturas, con el resultado de 60 víctimas. Estas acciones parapoliciales, organizadas y estructuradas, fueron financiadas con fondos reservados y dirigidas por dos gobiernos de Felipe González. Los ejecutores fueron mercenarios ex-legionarios franceses y policías españoles. Estuvo implicada la policía nacional, la guardia civil y el ejército. Por los hechos juzgaron a importantes cargos del gobierno, la administración y el ejército. Por vía judicial el ministro Barrionuevo y el secretario del Estado, Vera fueron considerados los mayores responsables. Tres meses después de ingresar en prisión, fueron excarcelados gracias a un indulto del gobierno de Aznar.​ En cuanto a Felipe Gonzalez, era un secreto a voces que “estaba detrás de todo” tal y como declaro por primera vez ante el tribunal de la AN el comisario de policía Amedo, 25 años después de los hechos, con los delitos ya prescritos y  la investigación cerrada desde hacía una década. Según Amedo, la decisión de actuar en Francia no fue policial sino política, para empujar al Gobierno Francés a tomar parte en el conflicto vasco. Sin embargo varios mercenarios provenían de la Legión Francesa, y cuando se realizaban acciones, hay varios testimonios que aseguran como la policía francesa parecía estar al tanto. ¿Quién era capaz en esos años de saltar sobre las soberanías de dos estados y organizar acciones que tuvieran la complicidad policial, militar y del hampa a ambos lados de la frontera sin el conocimiento de uno de los gobiernos?¿El gobierno francés realmente no tuvo nada que ver con los GAL? ¿Quién puso en relación mercenarios de la Legión francesa con un gobierno español sin intermediación del gobierno ni la policía francesa? ¿Por qué el jefe de la primera acción del GAL, que casualmente se llamaba Pedro Sánchez, es detenido solo una hora después del secuestro de Marey y al año muere en la cárcel, según su compañero de comando, Telbi, envenenado? ¿Por qué este Telbi nunca realizó el careo con Amedo en relación al caso Brouard a pesar de solicitarlo la Juez del caso? ¿Con quién acuerda González esa creación a la que hace referencia el titular? ¿Felipe González es el último responsable de los GAL? ¿Qué supo realmente Juan Carlos Borbón de los GAL? ¿La CIA tuvo algo que ver con los GAL?

Los papeles de la CIA desclasificados tienen la fecha 19 de enero de 1984. Como siempre, su desclasificación no ha sido total. No se sabe en qué fuente se basa, mas alla de las que recoge por la prensa, para hacer esa afirmación y además la frase inmediatamente anterior y posterior están tachadas. También la CIA hace un pronóstico de cara al futuro, atendiendo a la gravedad que atribuye a los hechos: «Si la supuesta participación de Madrid es confirmada, las credenciales democráticas del gobierno español y del Partido Socialista estarían manchadas de forma seria». Este titular, más que manchar a Gónzalez, parece haber salpicado a Sánchez. ¿Quién puede querer hoy desprestigiar al gobierno o hacerlo dudar de su capacidad democrática?

La CIA, Agencia Central de Inteligencia, es un servicio civil del Gobierno federal de EEUU, para recopilar, procesar y analizar información de “seguridad nacional” en todo el mundo. Los funcionarios de la CIA operan desde las embajadas de los países. Es la única agencia de inteligencia independiente, que solo debe rendir cuentas al Director Nacional de Inteligencia, y que por su poder, se la consideraba un Estado dentro del Estado. Fue fundada en septiembre de 1947, año de inicio de la Guerra Fría entre EEUU y la URSS. Ambos bloques organizaron las relaciones internacionales según una acción consciente dirigida a moldear ideológica y materialmente estados y sus élites, para mantenerlos en la órbita de sus respectivos bloques. La CIA es a esa política lo que la Legión a los ejércitos, una estructura independiente para poder realizar acciones al borde de la ley en la búsqueda de esa “seguridad nacional”.

Continúa la Razon con su campaña propagandística y publicaba en 21 de junio del 2020 que cuando el PSOE ganó las elecciones generales, en otro documento desclasificado consta como a la CIA le interesó saber quién era el nuevo presidente… A pesar de las bases, sus intereses económicos en el Estado y su apoyo político al franquismo desde 1947, una vez muerto el dictador y cuando la economía y la sociedad podían encaminarse al fin sobre los objetivos de EEUU, ¿es posible que la CIA no conociera hasta su elección al líder de la oposición progresista? ¿Qué podía pensar la CIA de un partido con pasado marxista? ¿Qué relación tenía la CIA con el régimen español en aquellos años?

Nada más terminada la II Guerra Mundial, Franco  parecía tener los días contados. En la Conferencia de Postdam, julio de 1945, entre la URSS, UK y EEUU, se considero el gobierno de Franco fascista y aliado de las Potencias del Eje. Los “Aliados” no apoyarían la solicitud de ingreso en la ONU por no poseer “las cualidades necesarias para justificar ese ingreso”. En 1946 la Asamblea General adoptó la Resolución 39 por la que excluían al gobierno español de la ONU. Además se recomendaba al Consejo de Seguridad que si en un “tiempo razonable” no se establecía un nuevo Gobierno cuya autoridad emanara del consentimiento de los gobernados, se tomaran las medidas necesarias. También se recomendaba la retirada del alto funcionariado diplomático. Sin embargo en diciembre de 1947 un telegrama anuncia al gobierno español que EEUU quiere normalizar las relaciones políticas y económicas con España. ¿Qué había pasado en tan solo un año?

En marzo de 1947  el presidente Truman solicitó al Congreso una ayuda económica para
Grecia y Turquía, frontera europea con el petróleo de Oriente Próximo. Este discurso inicia la conocida Doctrina Truman, o política de contención del comunismo, para impedir que ningún otro gobierno de ningún estado optara por el modelo soviético. Esta petición cristalizará en el Plan Marshall para la reconstrucción de Europa. Se considera este plan como el inicio de la Guerra Fría.  En la búsqueda de su personal “seguridad nacional”, emprendió una acción de transformar economías y sociedades a través de la modificación de la conducta de ciudadan@s y estados hacia contextos favorables. Desde ese mismo momento, EEUU empieza a actuar en el estado español  a través de la Embajada y hasta 1975, sus mayores intereses sobre España serán el mantenimiento de las bases militares, el intervencionismo económico y la sucesión del dictador.  

Esta acción tenía tres vías principales:

-El reclutamiento entre las élites del país de líderes comprometidos con los mismos intereses con programas de formación como el Foreign Leader Program, para la creación de redes de apoyo e introducción del modelo estadounidense en las sociedades intervenidas. El objetivo era lograr una sociedad de consumo capitalista. Eso mismo hacia la URSS, aunque bajo otro modelo económico, ambos fosilistas.

-Creación y desarrollo de programas para formar y modernizar equipos humanos y estructuras. En el ejército y la empresa. El modelo más corriente de intervención económica era la empresa familiar con capital norteamericano que con el tiempo, muchas veces eran absorbidas.

– La tercera vía se centraba en la acción cultural a través de los medios educativos y de comunicación. Como la USIE, programas conducidos y financiados por el Gobierno Federal para el “enfrentamiento ideológico”.

Así lograron establecer una red operativa adicta al modelo norteamericano. Esta acción se inicia ya en 1937 para contrarrestar el modelo nazi alemán. Con el fin de la II Guerra Mundial organizarán meticulosa, consciente y sistemáticamente, sus relaciones con estados europeos, gracias a la División de Asuntos de la Europa occidental, dependiente del Departamento de Estado para lograr la transformación interior de esos estados según sus moldes e intereses geoestratégicos. Este modelo que se impuso, en una sola dirección y en un proceso que no fue neutro, se basaba en una economía liberal, estructurada políticamente con una democracia representativa burguesa bajo la tutela de su ejército y otros ejércitos aliados. Para ello dispuso de fondos, funcionariado, estudios para el análisis del contexto a intervenir, corporaciones empresariales, medios de comunicación y productos culturales.

En todos estos años desde 1945 EEUU también ha llegado a límites paramilitares por todo el mundo. De forma militar directa ha intervenido en China, Corea, Vietnam, Líbano, Libia, Irak, Somalia, Yugoslavia, Afganistán, Pakistán y Siria. También son subsidiarias de estas políticas intervencionistas la guerra civil griega, el conflicto árabe-israelí, la caída del gobierno chileno de Allende, la revolución cubana, la crisis del Congo y las guerras civiles de El Salvador, Nicaragua, Guatemala y Argentina, por lo menos. También debemos señalar sus relaciones con el narcotráfico y las mafias en general que le han permitido intervenir así mismo en estados como  México, Colombia y Afganistán. También ha financiado escuadrones militares que han asesinado en Perú y Honduras. En todas estas intervenciones la CIA tuvo un papel primordial, creando estrategia, dotando de fondos, formando estructuras, colaborando en las acciones. En el Estado Español se ha escrito mucho sobre su complicidad o no en el asesinato de Carrero Blanco.

Además debemos señalar el poder, sin menospreciarlo, de las corporaciones que han llegado a ser estados dentro de los estados, mediatizando la política pública como si los territorios de sus negocios fueran una colonia.

Desde el momento en que las relaciones con la URSS se enrarecen, EEUU decide colaborar en el mantenimiento de Franco en el poder. El territorio tenía un inmenso valor militar y no podían permitirse una revuelta interna de izquierdas apoyada desde fuera y que beneficiara al bloque soviético. Según David F. Schmitz, catedrático en la universidad privada Whitman College y especialista en política exterior de EEUU en el siglo XX: “EEUU ha visto las formulas autóctonas autoritarias en países no muy burgueses, como un requisito indispensable y que podía esperar la “transición “ hacia otros modelos políticos más burgueses porque lo que importaba era el arranque del proceso de desarrollo y modernización económica y social para pertenecer al mercado, por el que se convertían esas sociedades más “medievales o periféricas” en otras burguesas occidentales inmunes a la “anomalía representada por el comunismo o el nacionalismo radical”.

Así pues EEUU estaba interesado en controlar España por las vías militar, política y económica. Por ello, desde que termina la II Guerra Mundial y hasta 1975, pueden encontrarse documentos continuos en los que el gobierno de EEUU analiza el contexto español como paso previo a establecer políticas en pos de sus intereses intervencionistas. Estos documentos eran oficiales, como la correspondencia mantenida entre la Embajada Yanqui en Madrid y el Departamento de Estado, y hoy en día pueden consultarse. En infinidad de ellos consta como el escenario político deseable es una democracia, pero que mientras, Franco es un mal menor. Con este convencimiento, ¿es posible que EEUU abandonara su intervención una vez cambia el régimen en 1978?

En esos documentos oficiales y públicos analizan a Franco, el régimen y la oposición, para realizar una prospección a futuro. El régimen, sobre todas las cosas, era católico. Y cuando EEUU en 1947 hace ese ofrecimiento, el estado autoritario empobrecido no se lanza a abrir las puertas al sistema económico liberal, puesto que ya sabían que esta apertura en lo económico iba a traer otras aperturas que al nacional catolicismo no le interesaban. Los funcionarios de EEUU no podían entender que alguien se resistiera a una sociedad de consumo como la suya. Y a partir de ahí se construyen una imagen del régimen y de lo que consideran español que, como todo, lleva una parte de realidad y otra de prejuicio. Y es muy clarificadora esa imagen construida sobre todo por una cosa, porque es posible que a pesar de las décadas transcurridas, permanezca,  que puedan intentar apoyarse en ella para sus objetivos y lo que es peor, que acierten en su análisis….

Según EEUU en varios documentos, esto era un territorio medieval que se resistía a la modernidad burguesa, habitado por “individuos exaltados y radicales”, “tercos doctrinarios”. Que la psicología del “español” era diferente, individualista, con un complejo de inferioridad que se traducía en un orgullo que en asuntos políticos de la economía liberal era un estorbo. Apáticos, cínicos, estoicos, resignados, individualistas, dogmáticos, impacientes, violentos, efusivos y resentidos con la comunidad internacional. Que desconocían la democracia y sus ventajas, no participativos en lo público, ni conocedores de las instituciones internacionales. Con un bajo nivel de vida, analfabetismo y un sistema educativo precario. Sin tradición de compromiso parlamentario porque era visto como signo de debilidad y de falta de convicción. De este modo, concluían que en el estado la política se convertía en un asunto intensamente personal, que la tradición eran los gobiernos de minorías, regímenes apoyados en grandes propietarios, oficiales del ejército, jerarquía de la iglesia, con ausencia de una clase media fuerte, elemento básico para una democracia. Y concluían que sobre estos sectores se apoyaba Franco también”. A este lo describían como astuto y analítico en lo que otros historiadores autóctonos han considerado desconfiado. Destacaban su convicción, ciertamente mesiánica. Que su reacción ante el ofrecimiento era anormal. Que la oposición progresista de izquierdas y derechas moderadas que pudiera relevar el régimen era escasa, dividida y sin medios. En la mayor parte esto fue porque el movimiento nacional masacró a toda la red de liderazgo republicano en los tres años de guerra. Pero ellos focalizan en que las diferentes familias ideológicas de izquierdas no lograron grandes consensos, duraderos e intensos, ni en la República, ni en la guerra, el exilio, ni la democracia, y que por su parte, la derecha moderada prefería una paz católica que una revolución. Para EEUU el pueblo «español» no estaba lo suficientemente evolucionado políticamente como para tener una democracia parlamentaria viable al estilo europeo. Ni tenían experiencia, ni tradición ni deseo. Por supuesto, para la creación de esta imagen sobre la sociedad peninsular no hacían mención a 500 años de estado católico ultra, de caciquismo moderno invasivo contra los reinos medievales, de monarquías extranjeras de Austrias y Borbones. Y de una colonización económica europea a través de las obras públicas o la empresa privada y un sector agrario mayoritario latifundista aristocrático, poco productivo y atrasado, como caldo de cultivo de ese régimen fascista en mitad del siglo XX. Tampoco hacían mención a la profunda tradición de las Cortes Estamentales, parlamentos de los reinos medievales, como la del Reino de Navarra, de naturaleza pactista, que fueron convocadas por última vez en 1828, fagocitadas por obra de ese imperialismo castellano del que Franco fue legítimo heredero.

En una instancia para anular la resolución 39 de la ONU, EEUU declara que “el régimen de Franco no representa ninguna amenaza para la paz”…. Pero la verdad que no tenía una alternativa a Franco. En 1951 la CIA declaraba que el más importante activo español es su localización estratégica: “…la península domina la entrada occidental al Mediterráneo desde el Atlántico, conecta  la Europa occidental con Africa y Sudamérica. Su terreno posee grandes potencialidades defensivas….como gran base aérea. Los Pirineos son un obstáculo para el asalto terrestre. Toda la Península como algo de sus costas podrían convertirse en reducto o cabeza de puente en caso de que el resto de Europa se viera rebasado por fuerzas soviéticas…”   Estaba al mando de un territorio vital para sus intereses que de ninguna manera podía agitarse con una revolución que lo colocara en el bloque soviético.

Así pues, EEUU se resigno a la idiosincrasia del régimen, ininteligible en cierta medida para los norteamericanos, y decide su política sobre el estado, marcando las líneas generales por las que transcurrirá hasta el final del XX. Sabían que el estado no podía estar fuera de la ONU, que el régimen políticamente no era correcto, que  se necesitaban más libertades civiles y sindicales. Pero todo esto podía esperar. En abril de 1950, la US Advisory Commision on Educational Exchange  en un informe al Secretario de Estado reconoce que el USIE, la United States Information and Educational Program, tenía un papel superior a cualquier otro organismo en las relaciones entre ambos países, para la construcción de confianza y cooperación, con el objetivo de lograr sus intereses sobre “seguridad nacional”. Es decir, EEUU en el franquismo llevo a cabo una labor continuada diplomática, pedagógica, económica y militar, centrada en generar apoyos entre líderes estratégicos y en ofrecer productos culturales que sirvieran de transmisores de sus modelos y fueran transformando la sociedad hacia la dirección que a ellos les interesaba. En 1952 se puso en marcha el Foreign Leader Program. Y en 1953 firmaron los pactos bilaterales por los que se acuerda el establecimiento de las bases militares. A partir de aquí comienzan una labor más sistemática entre las élites del régimen, que ellos denominan de seducción, a través de los programas de intercambios educativos y técnicos, con empresas y con militares. De esta manera, Franco hacia adentro se apoyó en Iglesia, Ejército y el Falange Party, y hacia fuera en EEUU y por supuesto, el Vaticano. Con la visita del presidente Eisenhower a finales del 59, pero sobre todo con la marcha del Plan de Estabilización, 21 julio de 1959, se dan los dos espaldarazos definitivos al régimen. El político, pero sobre todo el económico, puesto que EEUU sabía que solo la liberalización económica traería la política. Esperaban la muerte de Franco. Y declaraban que este sería el escenario más estable a los objetivos estadounidenses. Así pues, el franquismo se percibía como un impasse. Consideran en estos documentos que el momento de intervención más intenso llegaría a su muerte…

En febrero de 1962, ante la solicitud de integración en el Mercado Común Europeo, EEUU justifica a Franco como un mal deseable, por el que el territorio estaba libre del comunismo. Por eso nunca contemplaron ninguna sustitución inmediata, ni abrupta. Y optaron ya, para esos años, por una forma transitoria de gobierno que debiera sustituir al de Franco en la forma de una monarquía sostenida por las mismas fuerzas que apoyaban a Franco. Esa influencia de EEUU no termino, sino al contrario, con la Transacción de 1978. Y EEUU se beneficio en ese momento de toda la red que ya había construido con el franquismo entre las élites. Puede decirse que EEUU es el mayor responsable de que el franquismo nunca haya sido juzgado.

Franco, Juan Carlos Borbón y Felipe Borbón

Teniendo demostrada la importancia que dieron al momento posterior a Franco y su apoyo, desde 1962, a la monarquía que imponía el dictador, es natural pensar que el sucesor, Juan Carlos, debiera ser un líder estratégico para ellos. Y que como tal, lo hubieran intentado seducir…

En 1945 Juan Borbón publica el Manifiesto de Lausana. En el rechazaba el régimen y ofrecía la alternativa moderada de una monarquía constitucional. Esta declaración oficial empuja al régimen a la redacción de una de las leyes fundamentales, la de Sucesión, por la que Franco se arrogaba el derecho de nombrar el monarca. Y se comunica al pretendiente que podría ser Rey de la España del Movimiento Nacional, católica, anticomunista y antiliberal. Por esta ley y desde julio de 1947 hasta su muerte, Franco será jefe del Estado del reino con trono vacante. En agosto de 1948 se entrevista con Juan Borbón y acuerdan que el hijo estudie en España. Para ello crean un internado con un alumnado selecto, en una propiedad de un hijo del marqués de Urquijo, Alfonso. Su familia era propietaria del Banco Urquijo, uno de los grandes en la Banca privada española y colaborador de Franco desde al menos 1937 cuando financia al SNT, Servicio Nacional de Trigo. Esta familia fue una de las que mantuvo el régimen de Franco y después el del 78. No es casualidad que los restos de ese banco sigan administrando para grandes fortunas. EEUU lo definiría también “líder estratégico”. Alfonso Urquijo se alistó en el requeté con 16 años y perteneció a la División Azul. Doctor en Ingeniería Agrónoma, según su biografía oficial “tuvo la iniciativa” de producir maíz híbrido UNITED de licencia norteamericana. Creo INAGRISA hasta que el capital norteamericano tomo control de la sociedad. De allí pasara hasta su jubilación a trabajar en el sector eléctrico de los Pirineos y en las químicas relacionadas, sector en el que el capital norteamericano era mayoritario así mismo. Queda constancia de la buena relación entre este Urquijo y Juan Carlos Borbón en la inauguración de Inagrisa, en 1964, donde aparece con Sofia en una foto de la web de la empresa. No puedo demostrar que Alfonso Urquijo fuera una de esas personalidades que EEUU reclutó entre la clase militar y empresarial, llevando con ellos programas de formación y una labor de seducción hacia la causa norteamericana, pero es fácil que así fuera, que por eso inicia la explotación de maíz híbrido de patente yanqui y se asocie con un capital yanqui y acabe trabajando en un sector de mayoría de capital también yanqui.

Juan Carlos estaba destinado a ser jefe del Estado “democrático liberal burgués capitalista” al que aspiraba EEUU, con él podrían llevar a cabo la transformación política y económica que más interesaba a EEUU, y con la misma fidelidad hacia su causa militar anticomunista e intervencionista. La Casa Real será el encaje dentro del Estado con EEUU desde 1975. Pero su intervención en el diseño de un monarca fiel debió empezar desde el primer momento, como parece demostrarlo su primer alojamiento en casa de un requeté que producía maíz de patente yanqui. Aunque la decisión fuera porque los Urquijo eran monárquicos y Juan Carlos no tenía dinero, todavía, para disponer de otra cosa.

En 1966 Juan Carlos Borbón rompe dinásticamente con su padre, y en 1969 Franco lo nombro futuro rey, ratificado por las Cortes ante las que juro guardar los principios del Movimiento Nacional. A partir de 1975 contribuirá en la formación de un estado más moderno con los mismos fundamentos referidos a la unidad nacional y al deber del Ejercito de defender esa unidad. Ayudara a maquillar el modelo franquista de partido único por un bipartidismo posfranquista. Primero AP y después PP representaran los intereses del partido de la Falange, y el PSOE, que en la reunión de Munich de 1962 ya respaldaba a la monarquía y en 1979 rechazo su carácter marxista, será el señuelo para aglutinar a la oposición dentro de ese régimen del 78.

Las uniones de Juan Carlos con EEUU se perciben así mismo en la relación con la familia real Saudí, aliada de EEUU desde 1933. Según Quintáns, escritora especializada en la Casa Real española, en 1973, con la crisis del petróleo, las autoridades franquistas, conociendo la buena relación personal que disfrutaba con la otra casa real, pidieron a Juan Carlos que asegurara el suministro de petróleo para el estado. La monarquía saudí concedió 100.000 barriles diarios. Según un consejero delegado de CAMPSA el Borbón se aseguró un cobro de entre 1 y 2 dólares por barril con el que consiguió dejar de ser un rey pobre. Y esta práctica debió mantenerse, según el mismo Peñafiel, al menos con Suárez y González. En 1977 el rey Fhad dio un préstamo de 100 millones de dólares para apoyar al Borbón en su despegue como jefe de Estado. Nunca se ha acreditado su devolución. Este apoyo se debía, también según Quintáns, a que la casa real saudí sabía que las monarquías europeas iban a desaparecer excepto la inglesa, y que buscaban potenciar una familia real…

Caesareis Caesari dei deo-Al Cesar lo que es del Cesar

Sin embargo esta historia se olvida datos importantes. EEUU y Arabia Saudí comienzan su relación interesada en 1933, cuando por mediación de UK una petrolera californiana se hace con el contrato de explotar el petróleo saudí. En 1945, el aspirante al trono Ibn Saúd, estableció un acuerdo militar con el presidente Roosevelt. A este Saudí, militar, se le recuerda como político conspirador y se le asocia con el saqueo de los ingresos del petróleo para gastos en lujo. Después de abdicar en 1964 no se le menciona en los libros de historia e instituciones que llevaban su nombre recibieron otro. Sin embargo este señor, junto a Hitler, Himmler, Mussolini o Suaréz, pertenece a la selecta lista de las únicas 14 personas en recibir, en 1952, la Orden Imperial del Yugo y las Flechas, la distinción civil y militar española de mayor rango. Sin embargo su padre, rey en ese momento, “solo” recibe, en la misma fecha, la Cruz con Distintivo Blanco de la Orden del Mérito Militar. ¿Por qué méritos Saud recibe la máxima condecoración franquista en 1952? ¿Por petróleo, y por militar fascista?. ¿Ayudará EEUU al hermano que le sustituye en el trono? La relación militar oficial entre el Estado Español y Arabia Saudí se inicia en 1961 con un tratado de amistad que sigue en vigor. En la actualidad estas relaciones bilaterales, estratégicas, se fundamentan en la cooperación militar y la exportación de armas. Durante la última década Riad ha sido el quinto comprador de armas españolas, y el primer importador no miembro de la OTAN. Estas exportaciones son ilegales según la legislación española y europea sobre comercio de armas, por el apoyo del gobierno de Riad a la Yihad y por liderar la guerra en Yemen en la que se han utilizado contra la población civil. Esta estratégica relación también ha traído el mayor contrato de empresas españolas en el extranjero, para la construcción del AVE entre la Medina y la Meca.

Así pues, puede constarse que la relación oficial entre Arabia Saudí y el Estado Español se inicia con carácter estratégico, puesto que el petróleo lo es, en 1952. Y esa relación se fortalece en 1961 por el tratado de amistad. Así que parece improbable que Franco necesitara a un joven Juan Carlos sin experiencia en el gobierno para hacer semejante contrato de suministro estratégico en 1973. A mi parecer esta leyenda es una manera de contar lo esencial de esta historia: Arabia Saudí será quien haga millonario al rey pobre, condición imprescindible para poder mantenerse como rey después de la muerte de Franco. Y a parte del régimen franquista, eran EEUU y los Saudíes los más interesados en que se mantuviera como jefe del Estado a la muerte de Franco.  Y por las últimas noticias compartidas sobre Juan Carlos, esta financiación, que para Arabia Saudí es calderilla, se ha mantenido hasta hoy en día. ¿Fue EEUU quien negocia esta financiación monárquica? De esta manera, podemos volver a constatar las profundas relaciones de EEUU con España que difícilmente pudieron romperse en 1978, o que hicieran que EEUU no conociera a Gónzalez ni la preparación del fenómeno GAL.

Hoy mismo publicaba un semanal digital de las Canarias un artículo del Coronel Martínez Inglés relacionando a Juan Carlos con los GAL. Le acusa de conocer esta estrategia de Guerra Sucia desde los tiempos de Suarez cuando debió ser que el CESID la propuso por primera vez a un presidente español. Y de haber estado al tanto de todo desde el principio en 1983. Y esto parece lógico, no dejaba de ser el Jefe del Estado.

Dice que a pesar de tener un mando único, el CESID, por el carácter irregular de las acciones, los varios organismos implicados, los distintos escenarios, pronto fue imposible controlar el operativo por el mismo CESID. Y de ahí surge el fenómeno que denominan Gal Azul, Gal Verde. A primera vista, que seguro también, parece una muestra de la inoperancia del servicio de inteligencia español. Pero no puedo imaginar una mejor cortina de humo para ocultar la última responsabilidad en el diseño de esta operación. El fenómeno GAL, después de 40 años todavía tiene réditos políticos para la derecha española, amordaza la fidelidad del PSOE al régimen de 1978 y sirve como factor de desunión para las izquierdas.

Aprovecha el militar “democrático” para valorar al infante franquista Suárez, que se niega a los GAL, y para describir a González como Endiosado, Autoritario, que “caería como un pardillo” ( y no seré yo quien diga que no), en la genial por chapucera estrategia de lo más reaccionario del régimen del 78. Visto así, es posible que los GAL en última instancia fueran una trampa que amordazara para siempre al gran político que González podía haber llegado a ser, ya que contaba con todas las capacidades, excepto la primordial, ETICA. Seguiría todo atado y bien atado. Yo siempre he pensado que González es el mayor traidor de la política del estado. Y lo es. Es el “socialista” que permitió que el estado no se desembarazara de la tutela militar de EEUU, al decir SI a la OTAN. El “socialista” que enfilo al país por la vía del desarrollismo choni que alcanzaría su paroxismo con el PP de Aznar, auténtico y descarado aliado de EEUU, y junto a su presidente Bush, genocida. Pero ahora creo que esa traición pueda partir de que los GAL, para él, fueron una encerrona. No digo que lo sea y tampoco lo digo por quitarle ninguna responsabilidad. Pero que pudo ser, por obra de la CIA y el CESID, del lado duro del régimen, le presentaran una estrategia por la que apareciera en los libros de historia como el presidente que terminó con ETA. Y que una vez iniciada la dinámica entre varios cuerpos armados del estado y con el hampa y en dos fronteras, la descabezaran, y eso daría sentido al envenenamiento de ese Pedro Sánchez, jefe de la primera acción. Si es así, ¿Quién puede asesinar a un preso francés sin que lo sepa su gobierno? ¿Fue el gobierno de Francia cómplice de ese envenenamiento?. De esta manera, todo se fue de las manos de quien pareció ordenar su existencia.

Los GAL inician su andadura en 1983 y terminan en 1987. En 1986 tiene lugar la tragicomedia del Referendum por la OTAN. Y puede que este sea el último motivo de los GAL. Tener un tema lo suficientemente grave como manera de obligar al presidente a cambiar de ruta. Y para hacer cómplice al PSOE de la peor violencia de estado, una manera de fidelidad que la Falange utilizo mucho a través de los asesinatos que realizo en territorios sin frente. Por supuesto, todo ello, con la tutela de la CIA. Quizás esto no sea más que un buen guión para película de entretenimiento.

En 1981 la UCD integró el Estado en la OTAN, con un 18% de apoyo social. En 1982 el PSOE ganó las elecciones. Una de sus propuestas estrellas fue una consulta para la que pedía el  No. Sin embargo en 1986 realizó un referéndum con una pregunta examinada previamente en numerosos grupos de discusión para realizarla de manera que empujara al Sí. Y además, González amenazó con dimitir si salía el No. Lograron por un estrecho margen la permanencia, bajo tres condiciones:

-No se incorporaría a la estructura militar integrada.

Pero Aznar, en 1997, la incorporó como miembro militar pleno. En 2015 pasa a considerarse socio estratégico al ser sede de la base principal del Africom (cuerpo estadounidense para la intervención en Africa, en Morón), ser enclave del Escudo Antimisiles (Base Naval de Rota) y formar parte de la nueva fuerza Terrestre capaz de actuar en cualquier parte del mundo en 48 horas.

-Se mantendría la prohibición de instalar, almacenar o introducir armas nucleares en territorio español.

En 1997 cuando Aznar integra el Estado en la OTAN introduce una clausula por la que EEUU puede instalar, almacenar o introducir armas nucleares con autorización. Además González firmo en 1988 un Convenio de Cooperación con UK, que tiene armas nucleares, por el cual los buques británicos podrán navegar por aguas españolas sin inspecciones ni información sobre el tipo de armas que transporten.

-Se procederá a la reducción progresiva de la presencia militar de EEUU en España.

Desde 2015 los marines en Morón se han cuadruplicado.

Si en un principio la OTAN nació como contrapeso militar al bloque soviético, en estos últimos años EEUU la vende como agente en la lucha contra el terrorismo global musulmán. Con la excusa, sigue teniendo su red militar operativa por todos los lugares con interés geoestratégico.

González tenía 20 años cuando tuvo lugar el encuentro de Munich por el que la oposición se comprometió con la monarquía y la bandera rojigualda. Ese mismo año se afilio a las juventudes socialistas. Pero antes había empezado sus estudios de derecho en la Universidad de Sevilla donde se alisto a las milicias falangistas por no hacer la mili de soldado raso. En 1964 se afilia al PSOE. 10 años después se haría con la secretaria del partido en el congreso de Suresnes. En 1979 consigue que el PSOE deje de declararse marxista. . ¿Es posible que un estudiante con carisma y dialéctica fuera seducido o al menos investigado para la causa yanqui en aquellos años? Es conocida su amistad con Enrique Sarasola, emigrado a Colombia en 1957 y agente de Bolsa en Nueva York, con negocios de importación y exportación y muchos contactos con dirigentes latinoamericanos. También su relación con Polanco, de PRISA, creada en 1984,  hijo de militar franquista que en 1970 y que gracias a un chivatazo desde el ministerio, despegó con su modesta editorial Santillana. ¿Es posible que todas estas importantes personalidades de ese país vigilado y analizado por EEUU actuaran sin ninguna relación con EEUU hasta 1975?

El papel intervencionista de EEUU se amplía con Felipe Borbón, en un contexto más sencillo para todas las partes. Realizará un Máster en Relaciones Internacionales en la Edmund Walsh School of Foreign Service de la Universidad de Georgetown (Washington D.C.). Se trata de la Universidad católica, jesuita, más importante de EEUU. Entre su profesorado destacan ellos mismos a George Tenet, exdirector de la CIA, Kissinger, exsecretario de Estado y promotor del Club Bilderberg, lobby internacional que ha dirigido las grandes políticas en Europa desde mitades del siglo XX a través de reuniones a las que acudía Sofia Borbón, así como a Bruce Hoffman, escritor colaborador en materia antiterrorista de la CIA. Es decir, el nuevo rey será aleccionado durante dos años sobre relaciones internacionales, en ese marco. Su papel aliado pudo constatarse durante el Procés. Alineándose absolutamente con los Principios del Movimiento de la Unidad de España y del tutelaje del ejército sobre esa Unidad.

Después de conocer el intenso trabajo de análisis de la situación y los personajes que llevo a cabo el gobierno yanqui para asegurarse el territorio militar, sería ingenuo pensar que en algún momento EEUU dejo de interesarse por este territorio estratégico. Y después de conocer estos datos, se me hace difícil creer que la CIA no conocía a González cuando llego a presidente, y que dos años después del primer gobierno “de izquierdas” del postfranquismo, no supiera nada de una banda de mercenarios internacionales que iba a organizar para actuar en el sur de Francia con complicidades en la policía y el hampa de ambos estados.

En las declaraciones de ese coronel implicando también al Borbón, el ejército, garante de la Unidad Nacional, queda eximido de su responsabilidad por cuestiones de jerarquía, la derecha queda como democrática y el PSOE se lleva la peor parte.

Por otro lado se ha recrudecido la campaña para sacar a la luz todos los delitos de Juan Carlos. Y parece que el debate, más que nunca, se cierne sobre la monarquía. Pero el debate está en la intervención estadounidense. Y hasta que no salga a la luz y sea debatida, aquí no se va a poder soltar nada. Porque en última instancia, son muy capaces de llegar al enfrentamiento militar. Creo que la intervención yanqui es esencial para entender el devenir del franquismo y del régimen del 78, que sin ella, es imposible entender los grandes acontecimientos a nivel de estado ni el camino que ha seguido el Estado Caciquil de 1936 hasta el Estado Corrupto de 2020. Que estuvo, por supuesto, implicado en la creación de los GAL, siendo para mí los últimos responsables. Y creo que esta intervención continúa. Está así mismo detrás de la introducción de la heroína como forma de eliminar a las generaciones que pudieron haber creado un estado más progresista. Así mismo, a mi entender, está también detrás de la activación del Proces en los términos y contexto en que se dio, así como en la creación del producto electoral VOX. Que el territorio sigue siendo estratégico. Que sin reconocer esta intervención, nunca va a ser posible solucionar los grandes problemas del estado fosilista en decadencia, entre ellos el centralismo antinatural de corte madrileño, la militarización de la soberanía nacional y la falta de independencia del poder judicial, así como la manipulación de los medios, considerada esta misma semana como una de las mayores del mundo. Y para terminar, que solo existe un agente capaz de destapar ese tutelaje y sacudirlo de encima para que sea la gente y sus comunidades naturales las que decidan su camino, la UNION de las izquierdas del territorio junto a las derechas más moderadas. Y que después de 40 años de pseudo democracia, esa unión no ha estado nunca tan cerca como ahora, y es eso, junto a la crisis sistémica irreversible de la era fosilista lo que ha hecho que EEUU esté recrudeciendo y radicalizando esa intervención desde todos sus frentes. Es importante hacerla pública. Nos va la vida en ello.

OPINIONES PARA UN COLAPSO AMABLE

Lo primero conciencia

Antes de que empieces a concederme el honor de leerme, quiero hacerte una pregunta. ¿Crees que podemos utilizar este minicolapso para el provecho de la gente y el planeta? Si es que no, te aconsejo que no sigas leyendo. Este escrito está dirigido a la gente que si cree que este fenómeno sanitario encierra una posibilidad para el avance social global y local. Te lo digo para que no pierdas el tiempo. Es prácticamente imposible que desde aquí, pueda hacerte cambiar de opinión. Si no partes de ese previo, nada de esto será significativo para tu mente.

La sociedad empieza en nuestras mentes. Pero una cosa es la mente y otra la conciencia. La mente tiene piloto automático. La conciencia es atención plena. Podemos pensar que vivimos a partir de la mente. Pero vivimos a partir de la atención que le ponemos a la vida. A pesar de que nuestros cerebros no dejen de procesar información y de realizar acciones, no significa que sepamos porque hacemos las cosas, no nos planteamos si las cosas que hacemos son beneficiosas para nosotras. Podemos ser desgraciad@s pero seguir haciendo aquello que nos hace desgraciad@s durante toda la vida. Por una falta de conciencia. Cuando el medio social es estable, y si es caso, ha ido transformándose a una velocidad que te ha permitido una adaptación gradual, en cierto grado inconsciente, vamos funcionando sin necesidad de la atención plena. Pero ahora mismo, a nivel global, el medio social se ha transformado radicalmente. Eso hace que los pilotos automáticos no funcionen, necesitamos Conciencia. Pero el cerebro es vago, no le gustan los cambios.  O puede suceder que a pesar de los cambios exteriores, esa mente, inconsciente al momento, piense que ella no debe transformarse.

Adaptacion como previo para el éxito vital

Aplicar hoy conciencia es vital para el éxito de la adaptación individual al nuevo medio. Pero esa conciencia también es vital para la adaptación social a la nueva situación.  Esta nueva conciencia parte del conocimiento del nuevo medio. Conociéndolo podremos comprender que necesitamos transformar para adaptarnos, y por tanto, definir los objetivos y las estrategias para lograr aquello que nos interesa y podemos extraer de este fenómeno excepcional. Este fenómeno en su caos, encierra oportunidades para todo aquel que sepa adaptarse a la nueva situación. Cuanto mayor sea la adaptación, mayor será el éxito vital, en este caso, social. Pero para adaptarnos, debemos hacer consciente el momento, con todas sus implicaciones. A nivel individual y social. Y esto implica un trabajo duro, personal y colectivo. Porque todo está en cuestionamiento. Como resultado del ejercicio de conciencia, individual y social, lograremos disponer de una verdad, a partir de la cual crear unión en los intereses, los objetivos y las estrategias.  

El caos social ocasionado por el virus es un flujo desconocido para toda la población y los poderes. Y solo puede encararse dejándose arrastrar por él, aunque sin perder la dirección. Y cuando termine ese estado de incertidumbre, según la estrategia, habremos conseguido más o menos terreno para nuestros intereses. No podemos dejar pasar la oportunidad a nuestro favor. Por eso es tan determinante la verdad sobre el fenómeno. Porque permite disponer de una dirección que nos ayude a navegar  mejor el flujo incierto.  Es decir, a adaptarnos y aprovecharnos de las nuevas condiciones creadas.  

La verdad compartida es la brújula social

Cuando se establece el origen de un análisis, a pesar de que el fenómeno mute a gran velocidad, no te pierdes en la reflexión, y por tanto, en la defensa de tus intereses. Y el caos del virus ha provocado un medio inestable que cambia a gran velocidad. Por ello, tener un lugar al que agarrarse es vital para no verse arrastrado por corrientes de información, opinión, que vayan en contra de nuestros intereses. Porque todas las estructuras que no atendieron esta emergencia a tiempo, y todos los poderes que saben van a tener que asumir responsabilidades, y todo agente que no quiera asumir que a partir de ahora todo cambie, se van a afanar en intentar confundirnos. Para eludir sus responsabilidades y sacar tajada, claro está. Pero sobre todo, para que la acción social global que de esto pueda surgir, no tenga lugar. Por eso van a intentar apropiarse de la situación revolucionaria para bloquearla lo máximo que puedan.

Regimen de Posverdad global

En este proceso de atención plena para la toma de conciencia hay un obstáculo gigantesco heterogéneo. Me refiero a todo lo que impide la búsqueda de la verdad. Entre la cantidad ingente de información, el pésimo papel de los medios de comunicación de masas, la manipulación inherente a todo el sistema de información global, las redes sociales a través de las cuales vertimos una cantidad ingente de información veraz, falsa o emotiva, mas toda la cospiranoia y toda la operación de propaganda y confusión concreta sobre el tema que ya está teniendo lugar, es muy complicado ahora mismo saber la verdad sobre este fenómeno. Y todo esto sin tener en cuenta los filtros mentales individuales que a veces, son el mayor obstáculo para conseguir poseer alguna verdad. Cuantas veces negamos la evidencia porque choca con pensamientos adquiridos…

Por lo tanto, solo existe una posibilidad de discernir la verdad. Aferrarse a aquello que es incuestionable. Esta información existe. No es suficiente para tener una visión absoluta del fenómeno, pero si para construir una verdad que pueda compartir la mayoría de la comunidad global que somos, que sirva para empujar a la acción que nos interesa.

Buscando la dirección

Es incuestionable que el fenómeno empieza en China en Diciembre, cuando este estado informa de una nueva enfermedad a la comunidad  internacional. Y es incuestionable que, venga de donde venga ese virus, sean los que sean los intereses o no que actúen en la sombra, provocó una emergencia SANITARIA, que se ha propagado por toda la sociedad occidental en un cinturón geográfico que ya ha dado la vuelta al mundo.

Por eso, a pesar de las opiniones diferentes sobre su origen y motivación, es incuestionable que el fenómeno es  sanitario. Porque lo ocasiona un virus. Y es importante mantenerse en la definición de que esto es algo sanitario y crear nuestros discursos a partir de ese carácter. Porque esto nos afianza en la realidad histórica, neutraliza la posverdad, neutraliza las propias estrategias de grupos de poder a los que por diferentes motivos les interesa mostrar el fenómeno como político, económico. Y sobre todo porque el carácter sanitario puede generar un movimiento social democrático, global, por encima de ideologías, culturas, naciones, estados, géneros y cualquier diferencia social. Este virus ha conseguido que nos auto percibamos como una Comunidad Global Sanitaria. Con unos intereses comunes a nivel planetario que debemos hacer conscientes, reivindicarlos y ser atendidos y que chocan contra el sistema humano globalizado y tóxico en el que vivimos.

Como progresistas o movimientos sociales, no debiéramos perder la oportunidad que nos ofrece este virus de poder llegar a cualquier ciudadanía que siempre, estará preocupada por su salud y que podrá ser activada socialmente para luchar a favor de esa salud. No creo que exista un aspecto de nuestras vidas que pueda hacernos confluir de manera más general. Esto nos presenta una oportunidad muy grande para poder llevar a cabo ese despertar social global al respecto. No podemos olvidar que ese mini colapso sanitario es amable si lo comparamos con los colapsos que pudiera ocasionar el cambio climático o el fin de los combustibles fósiles, ambos fenómenos también globales y también sanitarios. Y aquí es donde se encuentra el valor absoluto de tomar el fenómeno como algo sanitario: Que nos puede ayudar, como ensayo y como argumento, para todos esos gigantescos retos que nos vienen, y de los que ahora, se puede despertar una mayor conciencia y también un consenso.  

Que no te engañen. La culpa es de la OMS.

Siguiendo con el virus, alguien debía haber sabido que la pandemia era inevitable, porque estamos conectados por millones de desplazamientos alrededor del mundo: La OMS. Ya que es una emergencia global, debió funcionar como el organismo sanitario global que es. Solo este organismo pudo y debió mitigar el fenómeno. Su liderazgo nos hubiera ayudado a aceptar mejor las medidas sanitarias. Estas pudieron haber sido menos estrictas.

Pero para ello, a su vez, hubiéramos necesitado ser una sociedad global adaptada a una posible emergencia sanitaria planetaria. Y no lo somos tampoco. Está claro que existen muchas responsabilidades, sanitarias, políticas, económicas, comunicativas, en esta incompetencia global y regional. Y también es incuestionable que necesitamos construir sistemas globales sanitarios, en lo físico, lo mental y lo social, según definición propia de la OMS. Es decir, tras este virus, quizás comprendamos que la administración global tiene menos que ver con los negocios o las identidades y  más con la salud y el cuidado mutuo. Entre personas pero también entre países.

Cambio radical del medio

Por esta incompetencia general, a día de hoy en el estado español nos encontramos recluidos en nuestras casas en una situación excepcional que ha llegado en cuestión de horas a nuestras vidas. Esta situación es mucho más complicada de gestionar. Millones de personas habituadas a un estilo de vida totalmente diferente, que nunca pensamos ni nos preparamos para esto, debiendo adaptar nuestras mentes y vidas en cuestión de días a una reclusión forzosa que no sabe nadie cuando va a terminar. En este estado de reclusión estamos formando una opinión al respecto. Debemos esforzarnos para que esa opinión nos favorezca como individuos y como sociedad. Y mejorar nuestra adaptación. Y por eso son tan importantes los mensajes que recibimos y emitimos.

Y aquí llegamos a otra cuestión incuestionable. Esta crisis en la que estamos recluidos, el debate social está teniendo lugar por las redes y los medios. Y por eso la estrategia comienza en esos mensajes que emitimos, pero también los que recibimos. Debemos tener cuidado con toda la posverdad que nos quiere confundir, enfadar o atemorizar. Porque esto está muy claro, es sanitario, es motivo de alegría porque puede suponer un avance civilizatorio y nadie debiera temerlo, puesto que todas estamos dentro del fenómeno. Pero también debiéramos tener cuidado con aquello que emitimos. Porque las palabras tienen energía. Y podemos con ellas alimentar lo positivo del fenómeno, o aumentar todas las energías negativas que ya actúan sobre él. Así que puede decirse que hoy, la lucha del Pueblo Global, empieza, más que nunca en las redes. Y esto puede jugar a nuestro favor, si las usamos con criterio. Si el criterio es individual, el resultado será individual. Si construimos un criterio común, el resultado será más productivo socialmente. Es por eso que ante cada mensaje, debiéramos colocarnos en el sentido común, y no en otros sentidos más sectoriales, aunque también legítimos, claro. Y este ejercicio  construye conciencia global. Y es precisamente esto lo que necesitamos. Aprender un mejor uso de la red, como instrumento para la consecucion de nuestros intereses globales, entre ellos, primordialmente, los sanitarios.

La Revolución siempre sorprende

Es incuestionable también que estamos viviendo una Revolución. Según el diccionario, revolución significa un cambio brusco. Y nadie puede discutir que el virus ha ocasionado una revolución: Nuestro medio social ha sufrido una modificación radical instantánea. Nadie la esperaba, nadie ha visto nunca algo parecido y nadie estábamos preparados.  Por tanto el cambio es incuestionable también. Todo ha cambiado para siempre. Y por eso debemos cambiar cada persona y cada colectivo. Lo que está sujeto a la incertidumbre es la clase de cambio que tenga lugar, la cual depende de las fuerzas sociales que se apropien del momento. Y esa apropiación tendrá lugar por quien mejor se adapte a la nueva situación. Y solo construyendo  un sistema de pensamiento adaptado a las nuevas circunstancias del medio podremos aprovechar este cambio social en provecho de las comunidades, locales y globales. Por tanto la necesidad de la construcción de un discurso adaptado también es incuestionable. Porque los viejos sistemas de pensamiento pre revolucionarios no pueden estar adaptados a un medio que no conocen.

Así pues, debemos aceptar la revoluciom percibir la verdad que contiene, discernir los intereses que de ella devienen, y construir en base a ellos un discurso con el que podamos argumentar en común para lograr la unión de la gente y para diseñar las estrategias que nos permitan alcanzar esos intereses.

¿Y porque la gente de la calle y los colectivos sociales estamos obligados a esta revolución si no somos responsables de la situación anterior ni de la que ha generado?

Porque formamos parte del sistema que ha colapsado. Es por tanto lógico que todas llevemos a cabo el proceso de cambio adaptativo.

Pero, ¿estamos dispuestas a cambiar?

Las titulares del sistema no, por supuesto. Solo les gustan los cambios que controlan y este cambio les ha venido impuesto. Aún así, se transformaran. A su favor, con todo el conocimiento y recursos que disponen para cualquier contingencia. En el tiempo que les dejemos los movimientos sociales y las personas. Por ello, es vital poseer el conocimiento y actuar en base a él lo más rápido posible.   

Pero mucha gente de la calle también se está resistiendo a esa adaptación. Y el mejor indicador de eso es la energía con la que se vive el fenómeno. Para alguien que quiere transformar el mundo, esta situación debiera ser una oportunidad que le alimenta la esperanza en el cambio. Para alguien que de muchas maneras está adaptado al sistema anterior y se resiste al cambio porque no le ve beneficio o porque le da miedo la incertidumbre, esta situación le enfada. O simplemente le confunde, a la espera de adquirir conocimiento sobre ella.

La primera necesidad que plantea esta revolución es el cambio personal. Pero para ver necesario un cambio personal, debe haber una insatisfacción interna, porque si no, la mente no ve necesario el cambio. Hoy, mucha gente de la izquierda se siente en una atalaya prerrevolucionaria con la que cree está adaptada a la nueva situación y por tanto sus planteamientos y acciones no están adaptadas, y desde la inconsciencia, forman parte del movimiento reaccionario sobre el fenómeno. Estas mentes necesitan incomodarse, sentirse mal consigo mismas. Y a partir de ahí, adaptar sus opiniones y acciones al medio diferente en el que nos encontramos.

Debemos agradecer que el fenómeno encierra una verdad que nos puede permitir sentir incómodos dentro de nuestros sistemas de pensamiento de izquierdas, Una verdad que nos espera a todas, por si queremos hacerla consciente. El asumirla en todas sus consecuencias puede ayudarnos mucho a la adaptación al fenómeno.

Me refiero a una actitud que toda la sociedad compartíamos hasta hace dos semanas. Una actitud negativa y reprochable. Que nos pone frente a un espejo desagradable. Pero que nos da mucha verdadera información sobre  quien somos y qué debemos cambiar, si queremos cambiar el mundo.

Y es que hasta que el fenómeno no nos arrollo, no nos preocupo que el virus solo mataba a gente mayor y enferma. No nos pareció ese dato lo suficientemente significativo para haber activado una curiosidad preocupada que nos hubiera dotado de una comprensión del fenómeno hace dos meses. Y que nos hubiera dado la conciencia de que todo lo que estaba pasando en China, nos iba a pasar aquí, puesto que somos una sociedad global.

Nadie nos engaño con el virus. La información estaba ahí. Lo que no tuvimos la atención puesta ahí. Y fue porque los que morían, eran abuelos. Ellos seguramente no se estaban enterando, los abuelos necesitaban de nuestra atención y acción social. Y nadie tomo el papel de defender sus intereses. No nos pusimos en el lugar de unas personas, nuestras abuelas, que nos necesitaban para no morir con ese virus.

Aún hoy mucha gente sigue pensando que las cifras no son para tanto. Sin ponerse en el lugar de quien ha muerto, va a morir o está sufriendo desde muchos lugares la primera línea del fenómeno. Esa falta de empatía es una muestra más del nivel sanitario social. Porque la salud es algo social, también. Una sociedad que infravalora a sus mayores, está enferma integralmente. Pero eso, ya lo sabíamos.

Me hablaban hace unos días de uno de los fallecidos en Navarra. Una persona mayor que ya estaba enferma, pero que por la manera de morir, en medio de un estado de alarma, lo ha hecho solo.¿ Como pretendemos cambiar el mundo si nos mantenemos insensibles al sufrimiento, considerándolo que no es para tanto? Anteponiendo nuestros sistemas de pensamiento, nuestros análisis y frustraciones a sus vidas, viejas, pero vidas.

Además, debiéramos haber sido más inteligentes con todo: Hoy, son ellos, pero mañana podemos ser cualquiera.

Si la revolución no me alegra, soy parte de la reaccion.

Por eso, desde una profunda autocritica personal y desde un nuevo punto político global, a la gente sana encerrada, sólo nos debía valer la alegría por lo que está pasando. Porque es una alegría vivir una revolución que nos exige empatía, solidaridad y responsabilidad. Es una alegría poder cuidar a quienes nos cuidaron. Y siempre deberemos recordar que si aprendemos de esta, es posible que salvemos millones de vida en el futuro, gracias a esta gente anciana cuya muerte solo tendrá sentido si nosotras, las que podemos luchar por ello, se lo damos.

Esta emergencia es revolucionaria porque la realidad sobre la que pivota, es contraria al sistema anterior. El sistema capitalista prima el negocio sobre todas las cosas. Sin embargo, esta emergencia ha puesto por delante el cuidado, y ha conseguido paralizar un sistema basado en la movilidad y el consumismo fosilistas, frenéticos. A la postre, es un referente global de que, si la salud lo exige, se puede parar el sistema. Nos muestra que es básico y que es superfluo en nuestras sociedades, que hasta hace poco se afanaban en saciar necesidades inducidas por los sistemas de publicidad y los medios de comunicación, pensando que eran imprescindibles. Pero además, el colapso ha mejorado las condiciones medioambientales, y ha colaborado con la salud general del planeta. Nos debemos apropiar de todas estas evidencias como argumentos para nuestra lucha global por la salud, preventiva de futuros colapsos.

Y refiriéndome en concreto a las capas progresistas de la sociedad, es revolucionario acatar un estado de alarma impuesto por los estados capitalistas a los que nos oponemos en esencia, sin sentirlo como un ataque a nuestros principios ideológicos sino como unas medidas de cuidado que empatizan, se solidarizan y cuidan. Medidas tomadas tarde y mal, si, pero las únicas que ahora mismo podían salvar las vidas de quienes las necesitan más que nosotras.

El estado de alarma choca contra nuestros sistemas de pensamiento de izquierdas. Pero esos sistemas necesitan también adaptarse a la situación que ha cambiado revolucionariamente. Por eso es tan importante definir la cuestión como sanitaria, a pesar de, en este caso, las consecuencias políticas que tiene. Porque resistirse a ello es un fallo en la cultura del cuidado, que este fenómeno ha puesto por delante del resto, y de lo cual deberíamos alegrarnos, porque es revolucionario, y marca las líneas de aquello que debiera ser ese otro mundo que de corazón ansiamos. Si queremos otro mundo, más que nadie, debiéramos ser nosotras, las que queremos cambiarlo, quienes más nos debiéramos revolucionar. Y no encuentro mayor revolución para nosotras que aparcar nuestros sistemas de pensamiento a favor de quien está en riesgo.

Este sistema de alarma es una mierda, lo están intentando instrumentalizar los partidos políticos y el ejército, los medios no están cumpliendo con su labor y las personas y las estructuras sociales no estamos preparadas. Pero evita que la gente se contagie, permite que muchos sobrevivan a esta temporada vírica, reduce el colapso sanitario y la carga de trabajo sobre el sector sanitario. Y además, nos hace más solidarios de lo que hemos sido nunca. Porque estamos entregando nuestras vidas por todos esos objetivos sanitarios, exclusivamente sanitarios.

Adaptarnos a la situación significa que nuestra mente nos sirva para sobrellevar esta situación excepcional de la mejor manera en que nos ofrezcan nuestras posibilidades. Y esta adaptación, aunque no nos guste reconocerlo, supone una revisión profunda de cada persona y una revisión profunda de lo que somos en común. Y hay una verdad que duele, pero que está ahí esperando a que la usemos a nuestro favor: No hemos sido ni solidari@s ni empátic@s. Así que quizás, no seamos tan majos, ni tengamos tanta razón.

También hay otra constatación muy interesante para nosotras. No somos ciudadanos de pueblos, naciones o regiones, sino miembros de esa comunidad global sanitaria que hoy está enferma y que necesita estructuras globales sanitarias que la protejan.

Este fenómeno puede servirnos para hacer consciente y  transformar aquello que no nos sirve, primero dentro de la realidad de cada cual. Sobre todo, a nivel global. Este fenómeno, atendiendo al axioma Pensar global, actuar local, nos ha dotado de una identidad global que debe expresarse en lo más cercano.

 Y por último, nos debe servir para cuestionar todo lo que ha hecho que hayamos llegado hasta aquí. Y como nadie ha sido capaz de preveerlo y avisar al resto, toda la gente debemos llevar a cabo un análisis de autocrítica, más grande cuanto más lo sea nuestra capacidad o responsabilidad. Así que este problema puede ser una suerte psicológica. Depende de nuestras capacidades de adaptación.

Colapso amable de la Madre Común.

Este parón es saludable. No debemos resistirnos, sino aprovecharlo. Porque es sanitario nos convierte en una comunidad global sanitaria que ningún otro agente puede neutralizar, si logramos mantenernos unidas. No es una crisis económica ni política, así que no debiéramos temer, unidas, las consecuencias al respecto. Debiéramos ocuparnos en definir las necesidades que devienen de una emergencia sanitaria y encauzar el trabajo para conseguirlas.

Hacer consciente en nuestro interior que esto es sanitario, que es revolucionario, que nos obliga a la transformación personal y común, que nos construye como comunidad global, que antepone las necesidades de unos a nuestros deseos, pensamientos o frustraciones, que por encima de todas las dificultades es un proceso ético, nos genera otra conciencia que nos permite adaptarnos mejor  a las nuevas condiciones y las futuras, para un mayor índice de éxito social de lo que somos, la Comunidad Global Sanitaria.

La verdad se distingue porque da ganas de actuar. La gente necesita una verdad a la que poder agarrarse en el caos. Y disfrutar de este viaje revolucionario como lo que es, una oportunidad excepcional para hacer una Comunidad humana más sana.

El Sujeto Neoliberal II

La última frontera

Las fronteras que afrontamos los primates humanos no son solo geográficas. Y es que dentro de cada mente de primate también se establecen fronteras.  

Esta percepción forma parte de nuestra clase de mamíferos. los chimpancés son territoriales, desconfían de los extraños y desean eliminar a sus rivales. Cada noche recorre en grupos de machos los límites para evitar las intrusiones.  Si necesita más territorio, mata al grupo vecino de iguales para lograrlo. Y se queda con alguna hembra del grupo vencido.

Continuar leyendo «El Sujeto Neoliberal II»

EL SUJETO NEOLIBERAL 1

Criaturas letales de frontera

Resultado de imagen de chimpance bebe

Las personas somos primates:

-Tenemos manos de cinco dedos con un pulgar, que nos permite manipular con precisión y es la base física de nuestro desarrollo tecnológico.

-Somos plantígrados y tenemos vista anterior. Es decir, apoyamos la planta del pie al andar y nuestros dos ojos miran hacia adelante. Esto nos permitió tener gran visibilidad y rapidez en la acción. Ambas características nos convirtieron en unos cazadores muy peligrosos capaces de andar grandes distancias.

Continuar leyendo «EL SUJETO NEOLIBERAL 1»

IMPERIOS, PANDEMIAS, NAVARRA Y LOS INCENDIOS EN AUSTRALIA

Máscaras de protección en la Edad Media europea

Algo que recordar

Se llamo Peste negra a la pandemia que asoló el mundo conocido, Europa, Asia y Africa, en el siglo XIV, especialmente en el periodo de 1346-1361. Se cree empezó en Asia Central y que se extendió con los ejércitos mongoles y las rutas comerciales. En 1347 y por vía marítima, desde Sicilia llegó a Europa. Avanzando unos 100 km al mes, su mortandad era del 50%. Se extendió un terror que ahora mismo no podemos ni imaginar. La gente abandonaba a los enfermos a su suerte. Se cree que pudo acabar con unos 100 millones de personas. En Europa, murió el 40% de la población. No afectó a América ni al África Subsahariana, todavía sin colonizar.  

Continuar leyendo «IMPERIOS, PANDEMIAS, NAVARRA Y LOS INCENDIOS EN AUSTRALIA»

Un Blog que no sigue la moda

Un Blog que no sigue la moda

Clío era la musa de la Historia. Me llegue su inspiración.


Los primeros blogs fueron creados por Justin Hall en 1994, con su empresa Links.net. Eran espacios web donde se trataban temas personales. En 1997 Dave Winer, con Scripting News, empezó a hablar de política y tecnología. Y por eso se le considera el primer blogero de la historia de la Humanidad, ya que dejo de hablar de su vida, y comenzó a publicar opiniones y novedades, como contenido valioso para sus seguidores. A mí también me gustaría publicar contenido valioso para quien quiera leerlo.

Continuar leyendo «Un Blog que no sigue la moda»